A bordo del destructor Kang Kon, Kim Jong Un lanzó una advertencia sobre el futuro de su arsenal nuclear
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, supervisó pruebas de misiles en el destructor Kang Kon, uno de los buques de guerra más grandes jamás construidos por el país.
La Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA) informó que Kim solicitó el desarrollo prioritario de fuerzas navales para “desempeñar un papel más importante en la disuasión nuclear del país y de asestar un golpe mortal al enemigo en cualquier momento, ya sea bajo el agua o en la superficie”.
La Armada definida como “un pilar fundamental del nuevo plan de defensa quinquenal aprobado a principios de este año”, contempla la construcción de destructores de mayor tamaño.
Uno de ellos es de la clase de 10.000 toneladas, en compañía de la creación de “armas secretas submarinas” no especificadas.
La petición de Kim se da al afirmar que la situación global militar demanda avanzar tanto en calidad como en cantidad de armamento estratégico.
La agencia KCNA, aseguró que la urgencia de Kim nace de enfrentar a los “enemigos más feroces”, que puedan atentar contra su nación y “otras amenazas y crisis no especificadas”.
En compañía de su hija Kim Ju-ae, el líder norcoreano aseguró que la capacidad de producción de materiales nucleares aptos para armas se ha duplicado en comparación con años anteriores.
Cabe resaltar que estas declaraciones se dan en uno de los buques de guerra más importantes de Corea del Norte, equipado con 74 celdas de sistema de lanzamiento vertical para misiles guiados y un cañón naval de 127 mm.
Asimismo, sus pruebas nucleares se dan antes de la visita del líder de China, Xi Jinping, a Pyongyang, confirmada por medios estatales chinos y norcoreanos.