Agencia atómica de la ONU confirma impactos en Natanz, instalación nuclear de Irán y descarta peligro de radiación
Este martes el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) anunció “daños recientes” en los edificios de acceso de la planta subterránea de enriquecimiento de combustible en Natanz, centro de Irán.
“Basándose en las últimas imágenes satelitales disponibles, el OIEA puede confirmar algunos daños recientes en los edificios de acceso de la Planta de Enriquecimiento de Combustible (FEP) subterránea de Natanz, Irán”, escribió la organización en su cuenta de X.
La confirmación de los daños llega después de que el embajador de Irán ante la agencia de la ONU, Ali Reza Najafi, asegurara el pasado lunes en Viena que Israel y Estados Unidos habían bombardeado de nuevo la planta de Natanz.
“No se prevén consecuencias radiológicas ni se ha detectado ningún impacto adicional en la propia FEP, que sufrió graves daños durante el conflicto de junio”, en contexto de la pasada guerra de los 12 días, concluyó la organización en su mensaje de X.
Sin embargo, el director general del OIEA, Rafael Grossi, comentó el pasado lunes que hasta el momento no disponía de información que confirmara nuevos ataques contra instalaciones nucleares en Irán.
A su vez, dijo que no había podido comunicarse con el regulador nuclear iraní. En su apertura enfatizó que la OIEA estaba intentando contactar a las autoridades reguladoras iraníes “sin respuesta hasta ahora”.
“El jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán envió ayer una carta al director general y le informó de que las instalaciones nucleares de Natanz, que son instalaciones sometidas a salvaguardias, han sido atacadas durante esta agresión”, declaró a AFP.
Además, recalcó su preocupación y dijo que “el uso de la fuerza ha estado presente en las relaciones internacionales desde tiempos inmemoriales. Esta es una realidad. Pero siempre es la opción menos deseable”.
Al mismo tiempo, recordó la dimensión regional de la crisis, puesto que varios países con importantes programas nucleares se han visto afectados; un claro ejemplo de ellos son los Emiratos Árabes Unidos, atacados por Irán y que disponen de cuatro reactores nucleares en funcionamiento.