Agua fangosa y comida horrible: ex-preso político del régimen cubano describe lamentables tratos
Luis Zúñiga, quien pasó dos décadas como prisionero político en Cuba, ha revelado las extremas condiciones de tortura y aislamiento que enfrentó como miembro de Los Plantados, grupo que se negó a usar uniformes de reos comunes y a someterse a programas de adoctrinamiento del régimen. Durante su testimonio, Zúñiga explicó el fundamento del sistema penitenciario del régimen cubano, copiado del Gulag soviético: “Lenin decía que a tu enemigo reeduca; si no se reeduca, destruye”. Según describió, este sistema está diseñado para destruir física e intelectualmente a quienes desafían al régimen, mediante dos vías complementarias de represión sistemática. El exprisionero detalló su experiencia en una celda tapiada, donde permaneció dos años en Santa Clara y siete años adicionales en Boniato. Las condiciones sanitarias resultaban devastadoras. Relató que prisioneros murieron de escorbuto y hambre debido a la alimentación precaria. “La comida no les permitía mantener las calorías necesarias para la sustentación”, afirmó. Él mismo sufrió cólicos nefríticos por consumir “agua fangosa”, sin recibir atención médica alguna: “Ni una pastilla de aspirina para calmar los cólicos renales”, recordó.