Así es el despliegue de la Fuerza Armada Argentina en Chocó tras el terremoto: "Dos ejércitos, una misma misión"
La respuesta internacional a la emergencia provocada por el terremoto que golpeó a Colombia continúa en el departamento del Chocó. En las últimas horas, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) destacó la articulación entre Colombia y Argentina para atender a las comunidades afectadas por el movimiento telúrico.
“Dos ejércitos, una misma misión: ayudar”, señaló la UNGRD en una publicación en su cuenta oficial de X, en la que mostró parte del trabajo que adelanta el contingente de las Fuerzas Armadas Argentinas junto con el Ejército Nacional de Colombia.
La entidad explicó que los militares argentinos están poniendo sus capacidades al servicio de las comunidades afectadas y que, entre las labores, se encuentran el suministro de agua potable, la alimentación y la asistencia humanitaria.
Cabe recordar que la misión argentina comenzó su despliegue hacia Colombia el 18 de agosto, después de que el Gobierno de ese país ofreciera asistencia humanitaria tras el terremoto. De acuerdo con información oficial argentina, el operativo está integrado por 32 efectivos y se desarrolla en coordinación con la XV Brigada del Ejército Nacional de Colombia y las autoridades del departamento del Chocó.
Para trasladar al personal y los equipos fueron utilizados un avión Hércules C-130 y un Embraer ERJ-140 de la Fuerza Aérea Argentina. En total, fueron transportadas aproximadamente 9.500 toneladas de carga, entre las que se encuentran una planta potabilizadora de agua por ósmosis inversa, una cocina de campaña, carpas sanitarias y equipos de comunicaciones.
Uno de los principales objetivos del contingente es garantizar el acceso a servicios esenciales. La planta instalada en Quibdó tiene una capacidad proyectada de hasta 30.000 litros de agua potable al día y cuenta con sistemas para envasar el líquido, con una proyección de producir cerca de 10.000 sachets de agua destinados principalmente a las comunidades afectadas.
Asimismo, a esto se suma la cocina de campaña, con capacidad para preparar aproximadamente 1.500 raciones diarias. Ambos equipos se encuentran operativos en el Centro de Acopio Bodegas del Pacífico, ubicado en el sector Cabí de Quibdó, donde también funciona un punto de recepción y distribución de ayudas humanitarias.
Del mismo modo, la cooperación ha permitido llevar asistencia a zonas de difícil acceso. El Gobierno argentino informó que el pasado 20 de agosto personal de su contingente participó en un vuelo de apoyo hacia Pie de Pató, en el municipio de Alto Baudó, donde fueron entregados alimentos, material sanitario y otros elementos de asistencia humanitaria. Debido a las condiciones geográficas de la zona, el traslado se realizó mediante un helicóptero Mi-17.
Además, el despliegue incluye personal de sanidad militar y especialistas en comunicaciones. Según el reporte oficial argentino, estos últimos instalaron capacidades de comunicación satelital y radioeléctrica, conectividad segura y enlaces que permiten fortalecer la coordinación de las operaciones en una región donde las condiciones geográficas pueden dificultar las comunicaciones y el desplazamiento terrestre.
Cabe resaltar que el apoyo argentino se produce después del terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, con epicentro en San José del Palmar, Chocó.
El Servicio Geológico Colombiano estableció que el movimiento tuvo una profundidad de 103 kilómetros y lo calificó como el sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI.
En el mismo sentido, el SGC explicó que el evento fue ampliamente sentido debido a su magnitud y que, tras el movimiento principal, se registraron réplicas en la zona. La entidad mantiene el monitoreo permanente de la actividad sísmica a través de la Red Sismológica Nacional de Colombia.
Finalmente, se hace énfasis en que, en medio de la emergencia, la cooperación internacional se ha convertido en uno de los componentes de la respuesta para las comunidades que enfrentan dificultades de acceso a alimentos, agua y otros servicios básicos.
De hecho, el presidente Abelardo De La Espriella visitó el pasado 24 de agosto las Bodegas del Pacífico, en Quibdó, donde verificó el almacenamiento, organización y distribución de las ayudas destinadas a las zonas afectadas.