Así ha sido la represión del régimen de los ayatolás contra el pueblo iraní desde la más reciente manifestación ciudadana
El 28 de diciembre empezó la más reciente movilización ciudadana en Irán en contra del régimen, que los ha oprimido por más de 45 años, un pueblo pacífico que en esta ocasión protestaba por la asfixiante crisis económica y la pobreza a la que están sometidos.
Desde ese mismo día, hace exactamente dos meses, las fuerzas violentas de los ayatolás desataron una aplastante represión, matando a sangre fría a los manifestantes con prácticas tan brutales como disparos de ráfagas indiscriminadas, ahorcamientos en plazas públicas y ejecuciones con tiros de gracia a los heridos en hospitales.
Desde enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había advertido que, si no cesaba la masacre, Estados Unidos intervendría para defender a los iraníes.
Las cifras son el dato más revelador de la crueldad de la represión del régimen iraní: 45.000 personas han sido masacradas en 60 días, según datos de organizaciones independientes y de la disidencia.
Luego de las protestas del 2022, en los últimos días de diciembre del 2025 surgieron nuevos y fuertes movimientos sociales que exigían el restablecimiento de los derechos. La crisis económica estalló con la pérdida de valor del ryal iraní, la moneda local.
Desde el exilio en Europa, activistas de la disidencia iraní salieron a las calles de varias capitales para pedir auxilio del mundo y denunciar la sanguinaria actuación del régimen sobre la población.
El régimen impidió el flujo de información y divulgó versiones tergiversadas sobre las protestas y su violenta reacción, pero desde los primeros días, el presidente Trump tomó nota de los datos certeros ofrecidos por las organizaciones independientes y empezó a hacer fuertes advertencias a Teherán.
Mientras el gobierno de Estados Unidos ponía en marcha un plan de auxilio para los ciudadanos iraníes, algunas otras voces desde Europa intentaban llamar al diálogo y a un pretendido respeto por el derecho internacional. Entre tanto, los ciudadanos iraníes inocentes seguían siendo masacrados: fusilados o ahorcados por el solo hecho de clamar libertad.