Así ha sido la valiente causa de las mujeres iraníes contra el yugo del régimen del ayatolá Alí Jamenei, abatido este fin de semana
El pueblo de Irán ha estado bajo el yugo represor de la brutal tiranía religiosa del régimen de Irán durante más cuarenta años a cargo del ayatolá Alí Jamenei, abatido el pasado sábado en medio de la histórica Operación Furia Épica ejecutada por Estados Unidos e Israel.
Las mujeres perdieron todos sus derechos y libertades luego de la revolución islámica y se vieron obligadas a cubrir su cuerpo y al uso obligatorio del velo, sufriendo discriminación y siendo sometidas bajo la peor crueldad.
En La Noche de NTN24 repasamos varios de los contrastes entre la libertad que existía antes de la revolución islámica y la cruel tiranía religiosa impuesta por el régimen de Irán.
Una de las primeras decisiones tomadas por el régimen de los ayatolás en 1979 fue derogar la ley de protección de la familia, que le otorgaba derechos a las mujeres en el matrimonio y el divorcio.
Los hombres entonces recuperaron el derecho unilateral al divorcio y la custodia de los hijos fue retirada a las mujeres en la mayoría de los casos. Igualmente, el mismo año, las mujeres quedaron con la prohibición de cantar en solitario en público o bailar sin el hiyab.
También quedaron en desigualdad ante la justicia: el testimonio de una mujer en Irán, por ejemplo, legalmente tiene solo la mitad del peso que el de un hombre ante los tribunales del régimen, y perdieron el derecho a ejercer como juezas.
Inmediatamente tras la revolución, en el año 1981, el ingreso de las mujeres a los estadios para ver partidos masculinos quedó prohibido. En la década del 2000, sin embargo, hubo una especie apertura progresiva que les permitió la entrada a algunos partidos de alto perfil internacionales, pero con zonas segregadas en los estadios.
En 1981 también llegó la imposición para mujeres en las oficinas estatales de cubrirse con el velo islámico, que cubre la cabeza y el pecho. Y en 1983, el hiyab fue impuesto bajo ley de castigo islámico para todas las mujeres en todos los espacios públicos, con penas de castigo como latigazos o multas a quienes la incumplieran.
La ley, cabe resaltar, rige para mujeres y niñas, incluidas las de apenas 9 años, aunque, en la práctica, el velo obligatorio está impuesto desde los 7 años, edad desde la que las niñas en las escuelas de primaria deben utilizarlo.
En 2002, la tiranía de Irán reajustó la edad mínima legal para el matrimonio: los 13 años para las niñas y los 15 años para los niños, sin embargo, están permitidos los matrimonios por debajo de esa edad con algunas condiciones, según el régimen, como la aprobación del padre o abuelo paterno de la menor y de un tribunal competente.
Para Zita Hobbi, mujer iraní en el exilio y activista de derechos humanos, quien tenía 21 años cuando llegó el régimen y vivió el injusto y drástico cambio, se trató de "una locura" que vivió todo el país durante la revolución islámica.
"Ya no teníamos remedio, ya habían subido al trono del poder y nunca quisieron bajar hasta ahora. Y claro, había discotecas, yo personalmente me iba fines de semana a fiestas, viajar, a la playa a nadar, todo lo que es normal, pero de repente todo estaba mal y prohibido", expresó en La Noche de NTN24 Hobbi desde España, donde se refugió.
El panorama para los homosexuales, entretanto, también es aterrador, pues reciben distintas penas según el género de los involucrados y la naturaleza del acto, como pena de muerte, la ejecución y azotes con látigos.
Ramtin Zigorat, activista de la comunidad LGBTIQ+, perseguido por el régimen de Irán, aseguró en La Noche de NTN24 que ser miembro de esta comunidad y ser además iraní "es algo muy duro" por las represiones que el régimen ha ocasionado.
"Quieren dar miedo, quieren quitarnos del medio, por eso nos matan públicamente, porque quieren que el resto tengamos miedo. Han ahorcado muchas personas, muchos jóvenes de esa sociedad solo por ser homosexuales (…) ellos han generado mucha violencia contra las personas del colectivo LGBTIQ+", denunció Zigorat.