Un ataque con dron ruso acaba con la vida de la última residente de una aldea fronteriza en Ucrania
La guerra en Ucrania volvió a dejar una historia que demuestra el impacto que ha estado dejando el conflicto entre las pequeñas comunidades que se encuentran al frente de la batalla. Una mujer de 57 años, la cual era considerada la última habitante de la aldea de Tokarivka Druha, en el óblast de Járkov, falleció después de ser alcanzada por un dron ruso mientras se movilizaba por una carretera situada en zona fronteriza.
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Lo sucedido ocurrió durante la tarde del 8 de julio, cuando la víctima se encontraba entre las localidades de Prudianka y Tsupivka. De acuerdo con las autoridades locales, un dron de visión en primera persona (FPV), el cual se usaba con frecuencia en operaciones militares, impactó cerca de la mujer y le generó varias heridas provocadas por fragmentos de la explosión.
Luego del ataque, equipos de emergencia la llevaron al Hospital Central de Derhachi, en el cual alcanzó a recibir atención médica. De todas formas, las lesiones resultaron fatales y falleció poco después de ingresar al centro asistencial.
El jefe de la Administración Militar de la ciudad de Derhachi, Viacheslav Zadorenko, confirmó que la víctima trabajaba justamente en ese hospital y era la única persona que aún vivía en Tokarivka Druha, una aldea ubicada dentro de la franja de diez kilómetros cercana a la frontera con Rusia.
"Nuestras más sinceras condolencias a la familia, seres queridos y compañeros del fallecido", expresó el funcionario al informar sobre lo ocurrido.
Zadorenko volvió a hacer el llamado a los habitantes que aún se encuentran en las poblaciones fronterizas para que acaten las órdenes de evacuación hechas con anterioridad por las autoridades, esto porque consideran que abandonar temporalmente estas zonas representa la principal medida para preservar la vida debido al aumento de los ataques.
La muerte de la mujer provocó una jornada marcada por nuevos bombardeos en la región de Járkov. Horas antes, fuerzas rusas habían lanzado un ataque con misiles contra el distrito de Nemyshlianskyi, en la ciudad de Járkov. Según el balance oficial, uno de los proyectiles impactó un edificio residencial de cinco pisos, el cual dejó la muerte de dos personas y al menos 42 heridos.
Meses atrás, las comunidades ubicadas cerca de la frontera ruso-ucraniana ya están enfrentando un incremento en los ataques con drones, artillería y misiles, una situación que está obligando a miles de residentes a abandonar sus hogares. En muchas de estas localidades apenas permanecen unos pocos habitantes, en su mayoría personas mayores que no quieren dejar sus viviendas sin importar el constante riesgo.