Bukele defiende despliegue de más de 2.000 militares en Haití: asegura que la operación no es una invasión
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, salió al paso de las preocupaciones por el despliegue de más de 2.000 militares salvadoreños en Haití y afirmó que la operación no es una invasión ni busca someter a la población del país caribeño.
“Esto no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión al país de Haití”, expresó el mandatario en un mensaje publicado en la red social X este jueves 29 de octubre. Según detalló, el objetivo principal es hacer que cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecidos vuelvan a su país.
Bukele aseguró que El Salvador no tiene intención de dominar Haití ni apropiarse de sus recursos naturales. Igualmente afirmó que el despliegue militar está a poco de completarse y acompañó sus declaraciones con un video en el que aparecen soldados, helicópteros y vehículos blindados que enviaron al territorio haitiano.
“Lo único que queremos es que nuestros cuatro técnicos de aviación regresen a casa”, insistió el presidente, que justificó la presencia de las tropas como parte de una operación contra las pandillas responsables de la violencia que afecta a la población haitiana.
La movilización inició después de que cuatro técnicos salvadoreños desaparecieran el 18 de octubre, cuando el vehículo blindado en el que viajaban fue atacado por grupos armados en las afueras de Puerto Príncipe.
Los trabajadores hacían parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión multinacional respaldada por Naciones Unidas.
Ante la desaparición, el gobierno salvadoreño anunció el envío de más de 2.000 militares para reforzar las labores de búsqueda.
El contingente posee integrantes de unidades especializadas y es el mayor despliegue de tropas de un solo país en Haití desde el final de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas (Minustah), que finalizó en 2017.
Bukele igualmente conversó telefónicamente con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, para abordar el rescate de los cuatro técnicos y la cooperación en materia de seguridad.
La Cancillería salvadoreña corroboró el contacto, pese a que el gobierno haitiano ofreció públicamente más detalles sobre el alcance de la operación.
El mandatario aseguró que su gobierno cubre cerca del 90 % de los gastos del despliegue y que recibe apoyo logístico de otros países, pero no precisó el costo total de la misión.
“Nos cuesta caro, pero hemos aprendido en nuestro propio sufrimiento: la justicia y la paz no tienen precio”, manifestó.
De momento, el paradero de los cuatro salvadoreños sigue sin conocerse y no se anunció una fecha para el retiro de las tropas.