Ciberataque contra sistemas de refrigeración de algunos supermercados en Francia causa el daño de alimentos frescos y congelados
Varios supermercados en Francia fueron víctimas la noche en las últimas horas de un ciberataque contra sus sistemas de refrigeración, lo que obligó a desechar grandes cantidades de productos frescos y congelados, informaron las empresas afectadas y la fiscalía.
Entre los perjudicados figuran al menos 300 tiendas de la cadena Intermarché/Netto, Coopérative U, "varias tiendas" del grupo E.Leclerc, 80 de Carrefour y unas 30 de Monoprix, confirmaron estos distribuidores a la AFP.
Según el canal de noticias BFMTV, los piratas informáticos lograron activar a distancia el ciclo de descongelamiento de las instalaciones frigoríficas, provocando pérdidas de mercancía.
La fiscalía de París abrió una investigación para determinar el alcance del ataque, que también provocó algunos incendios.
En la red social X, el director general de Coopérative U, Dominique Schelcher, confirmó que un "ciberataque" afectaba desde la noche anterior a los sistemas de producción de frío de varios establecimientos de la cadena.
"Atacar equipos esenciales para la conservación de productos frescos y el abastecimiento alimentario de los franceses es de una gravedad extrema y no tiene precedentes", afirmó.
Por su parte, el comisionado europeo de Agricultura, Christophe Hansen, condenó "enérgicamente" en X el ciberataque y pidió "mayor atención" a "la seguridad alimentaria".
A pedido del primer ministro francés, la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información ha sido movilizada, tanto "a nivel francés para apoyar a las posibles víctimas, como a nivel europeo para coordinarse con sus homólogos".
La fiscalía de París anunció la apertura de una investigación sobre este "ciberataque a gran escala contra refrigeradores conectados de varios supermercados en todo el territorio francés".
La pesquisa, encomendada a la Oficina Anticibercriminalidad (OFAC), "deberá identificar a las víctimas y evaluar los daños ocasionados, tanto por la pérdida de alimentos como por los incendios reportados", precisó.
Según una fuente cercana al caso, el ataque tuvo como objetivo sistemas de regulación frigorífica fabricados por la empresa danesa Danfoss, utilizados por numerosas cadenas de supermercados en Francia.
Los atacantes habrían modificado a distancia los parámetros de temperatura, provocando la destrucción de existencias de productos frescos y congelados.
La empresa escandinava explicó que "la mayoría de las unidades afectadas son productos antiguos (...) que llegaron al final de su vida útil y ya no reciben actualizaciones de software ni de seguridad".
Asimismo, destacó que "desde hace tiempo recomienda a sus clientes mantener al día los sistemas compatibles y migrar los sistemas heredados a soluciones de última generación".