Colectivos armados venezolanos siguen desplazando comunidades indígenas por el "oro de sangre"

Venezuela

Colectivos armados venezolanos siguen desplazando comunidades indígenas por el "oro de sangre"

Foto: Tamara Suju / Cortesía
Se alerta que esta acción atenta contra la vida de personas y destruye una amplia zona de espacios naturales

Los colectivos armados venezolanos, en su intento por ocupar todas las zonas mineras del estado Bolívar, en Venezuela, se encuentran amedrentando a una comunidad indígena ubicada en el sector San Luis del Morichal, en el municipio Sifontes, con el objetivo de hacerse con el control del lugar.

La abogada y defensora de Derechos Humanos, Tamara Suju, denunció -con imágenes- lo que ocurre en la zona: “Me llegan imágenes de la llegada de hombres armados y los llamados sindicatos mineros a la comunidad indígena de San Luis del Morichal (...) el motivo es controlar la zona y desplazar a sus pobladores para continuar destruyendo nuestra selva”, indicó a través de sus redes sociales.

DE INTERÉS: Campaña "Rompiendo Fronteras" busca hermanar a Colombia y Venezuela

Suju alertó que las acciones que vienen acometiendo estos grupos irregulares -considerados paramilitares a nivel internacional- solo han conllevado muerte y destrucción, no solo para los espacios naturales, sino para las comunidades indígenas.

Combate contra el oro de sangre

El pasado año 2020, la Asamblea Nacional de Venezuela alertó a la comunidad internacional sobre la venta de “oro de sangre” (llamado así por su costo en vidas humanas) por parte de Maduro.

Acusaron al régimen de valerse de sus sindicatos y grupos paramilitares para explotar los diferentes recursos que se consiguen en la nación sudamericana, entre ellos el oro. Esto como una vía para conseguir ingresos ante las sanciones de Estados Unidos.

LEA TAMBIÉN: Dos exgerentes de Pdvsa condenados por "filtrar información" a EE. UU.

Posteriormente, por acción del Gobierno interino y el Parlamento, su venta, comercialización y distribución, quedó prohibida en todo el territorio venezolano, así como su importación porque contradice principios jurídicos.

La mayoría de naciones y empresas no compran el oro que comercializa el régimen, pero sus aliados internacionales, sí, principalmente Irán, quien a cambio del valioso mineral le suministra combustible a Venezuela, en medio de una agónica crisis de producción del diésel.


Temas relacionados:

Más noticias