Con 90 dólares y voluntad: La iniciativa que está reduciendo la contaminación en un río brasileño
En Curitiba, un ciudadano decidió no esperar soluciones institucionales y actuar por su cuenta. Se trata de Diego Saldaña, un voluntario ambiental que ha dedicado años a la recuperación del río Atuba, uno de los afluentes más importantes de la región.
Motivado por los recuerdos de su infancia, Saldaña inició un proyecto personal para combatir la contaminación. Con recursos propios y una inversión inicial de apenas 90 dólares, construyó una barrera ecológica rudimentaria utilizando tanques y redes para atrapar los residuos.
Con el paso del tiempo, el sistema ha evolucionado. Hoy incluye una cinta transportadora que permite recolectar y disponer adecuadamente la basura retenida, evitando que continúe su recorrido río abajo. Este mecanismo ha logrado interceptar grandes cantidades de desechos que, de otra manera, terminarían afectando otros ecosistemas.
El impacto de su trabajo es significativo si se tiene en cuenta que el río Atuba desemboca en el río Iguazú, responsable de alimentar las reconocidas Cataratas del Iguazú, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La contaminación en este afluente, por tanto, tiene consecuencias mucho más amplias.
Más allá de la tecnología, el motor de esta iniciativa es personal. Saldaña asegura que su objetivo también es dar ejemplo a sus hijos y generar conciencia sobre la importancia de cuidar los recursos naturales.