Crecida del río Orinoco arrasó cultivos y afectó a familias de Delta Amacuro
Habitantes de la parroquia Santos de Abelgas, en el municipio Antonio Díaz de Delta Amacuro, enfrentan las consecuencias de la crecida anual del río Orinoco.
Las inundaciones destruyeron cultivos y perjudicaron a numerosas familias que dependen de la agricultura y la pesca para subsistir.
Aunque el nivel del río no alcanzó en 2026 la altura registrada el año pasado, las inundaciones causaron estragos.
Desde el pasado jueves 22 de octubre, algunos productores comenzaron a trabajar nuevamente en sus terrenos tras el descenso del caudal.
Mientras varios productores iniciaron la siembra de maíz y yuca, otros avanzan con cautela ante el riesgo de nuevas inundaciones.
Delta Amacuro suele ser considerado por muchos como uno de los estados más olvidados, pobres y aislados de Venezuela, debido a la severa falta de inversión y la precariedad de sus servicios públicos.
Diversos reportes y análisis ubican a Delta Amacuro entre las entidades con mayores niveles de pobreza extrema en el país suramericano.
Entretanto, la falta de control estatal en zonas de difícil acceso ha facilitado el uso de los caños para actividades como la minería ilegal, el contrabando, el narcotráfico y la trata de personas.