De 25 a más de 500: la recuperación de las gacelas reem en un rincón de Irak
En el distrito de Ali al-Gharbi, en la provincia de Maysan, cerca de la frontera con Irán, una pequeña manada de gacelas reem ha logrado multiplicarse en medio de uno de los entornos más áridos y vulnerables al cambio climático de Irak.
La reserva comenzó con 20 hembras y cinco machos trasladados desde el desierto de Rutba, en el noroeste del país. El terreno de Maysan resultó favorable para su reproducción y, con el paso del tiempo, la población alcanzó los 513 ejemplares.
La gacela reem, también conocida como gacela de arena, es originaria de las regiones desérticas de Irak. Sin embargo, la sequía, la escasez de agua, el cambio climático y la pérdida de hábitat han reducido sus poblaciones.
La historia de esta especie también está ligada a la historia reciente de la región. Durante décadas, la zona fronteriza entre Irak e Irán estuvo marcada por la guerra y fue convertida en un área militar restringida. En ese contexto, las gacelas desaparecieron de buena parte de su antiguo territorio.
Hoy, las reservas protegidas buscan ofrecerles un espacio seguro para reproducirse y recuperar sus poblaciones.
El desafío, sin embargo, va más allá de proteger a una sola especie. Irak enfrenta una creciente crisis de agua y, aunque las lluvias de 2025 y 2026 permitieron una recuperación temporal de sus reservas, la mayor parte del país continúa siendo árida o semiárida y la escasez hídrica sigue siendo una amenaza estructural.