De la Espriella publicó imágenes de toma policial a La Picota en Bogotá: "Las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones criminales"
El presidente Abelardo de la Espriella anunció un nuevo golpe contra la extorsión desde las cárceles del país. En esta oportunidad, desde La Picota, en Bogotá, intervenida por medio de un operativo del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
Según la publicación del jefe de Estado, en un megaoperativo de registro y control en 19 pabellones de la cárcel La Picota, se incautaron 582 celulares, 3.754 tarjetas SIM, 38 módems, seis antenas Starlink, 356 armas cortopunzantes, estupefacientes, dinero en efectivo y numerosos accesorios electrónicos.
Con esta incautación, el presidente indicó que a los presos se les había acabado “la guachafita” y aseguró que las cárceles no pueden seguir siendo lugares de operaciones del crimen.
“¡Se acabó la guachafita!, en los penitenciarios del país. Las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones criminales. No permitiré que los delincuentes continúen ordenando delitos, intimidando a los colombianos y burlándose de la justicia desde sus celdas. ¡Cárcel es cárcel y la autoridad del Estado se respeta! ¡Firme por la patria! ¡Viva Cristo Rey!”, dijo.
Asimismo, De la Espriella indicó que, durante su mandato, la autoridad se respeta y se cumple.
“A los bandidos que pretenden seguir delinquiendo desde las cárceles, les dejamos claro que en la era del Tigre la autoridad se respeta y la ley se hace cumplir”, aseveró.
Una de las principales preocupaciones de De la Espriella desde que se convirtió en el mandatario de los colombianos es el número de extorsiones en varias regiones del país, casi todas adelantadas por internos de las cárceles.
Por eso, busca oxigenar los centros penitenciarios, trasladar reclusos y tomar nuevas medidas para evitar este flagelo. “En Colombia se acabó la contemplación y la alcahuetería con la delincuencia”, ha insistido el jefe de Estado.
Tan pronto llegó al poder, el 7 de agosto de 2026, De la Espriella empezó a rotar a varios de los reclusos de mayor peligrosidad en algunos centros penitenciarios del país.
“Di la orden contundente de trasladar de manera inmediata a 120 reclusos desde Buenaventura hacia diferentes establecimientos de máxima seguridad del país. Para fortalecer el control y cerrarles todos los espacios a quienes pretendan seguir delinquiendo tras las rejas, actuamos con toda la fuerza del Estado”, anunció en su momento. Y su orden se cumplió al pie de la letra.
El presidente también ha insistido en que los presos de máxima peligrosidad deben ser evacuados, como ocurre en El Salvador: motilados y con un uniforme.