"Definitivamente algo despertó después del 3 de enero": estudiantes universitarios se muestran esperanzados en un cambio hacia la democracia en Venezuela
Una escena impensable hasta hace pocas semanas se vivió en los pasillos de la Universidad Central de Venezuela días atrás. Estudiantes confrontaron directamente a Delcy Rodríguez, encargada del régimen tras la captura de Nicolás Maduro, para exigirle sin rodeos la liberación de presos políticos. El episodio marca un punto de inflexión en un país donde durante años los jóvenes han sido sistemáticamente perseguidos por alzar la voz.
El encuentro ocurrió mientras Rodríguez realizaba un recorrido por el campus universitario del cual es egresada. Miguelángel Suárez, presidente de la Federación de Centros Universitarios, lideró el pedido junto a otros estudiantes.
"Es la oportunidad que le da todo un país en torno a la liberación de los presos políticos. De nuestro profesor Jesús Armas. Hay más de 200 jóvenes presos políticos en este país", expresó Suárez ante Rodríguez.
Los estudiantes también mencionaron al profesor Eduardo Torres, otro docente detenido por motivaciones políticas. "Póngase la mano en el corazón, por la libertad de todos los presos políticos", insistieron los jóvenes mientras Rodríguez escuchaba y respondía que trabajaba en un "programa de convivencia democrática".
Miguel Ángel Suárez declaró posteriormente a NTN24 que "los acontecimientos del 3 de enero son un antes y un después para este sistema político venezolano". "Es momento de que se acabe ya con tanto dolor que han vivido las familias, los familiares de estos presos políticos, pero en general la sociedad venezolana", añadió.
Francisco Mosquera, líder estudiantil del movimiento Vínculo de la Universidad Central de Venezuela, expresó que "definitivamente el cambio se siente de base, desde lo profundo de la universidad" y describió cómo la solidaridad con los familiares de presos políticos se manifiesta en pasillos y aulas. "Se sienten de nuevo esas ganas y esa esperanza de tener un país con plenas libertades", afirmó.
Por su parte, Valeria Barrios, secretaria de Relaciones Nacionales de la Federación de Centros Universitarios, aseguró que “definitivamente algo despertó después del 3 de enero y es algo que le devuelve las esperanzas, no solo a nosotros como estudiantes de la universidad, sino a la mayoría de la sociedad civil venezolana”.
"Yo nací en el 2002. Nací en este gobierno, he crecido en este gobierno y yo sinceramente no he visto un cambio hasta hace dos semanas", expresó. Barrios sostuvo que su mayor temor no es la represión, sino "tener que salir de mi país".
Jacobo Malckhasián, líder del movimiento estudiantil Unión de la UCV, describió la situación como un momento histórico: "Esto va a estar en los libros de historia". A su vez, aseguró que, aunque persiste el miedo en la población, los estudiantes actúan como "catalizadores" del cambio social.
Los jóvenes reportaron que tras confrontar a Delcy Rodríguez hubo presencia de alcabalas y grupos colectivos fuera de la universidad, lo que generó alerta entre la comunidad estudiantil. Sin embargo, hasta el momento no se han registrado represalias directas contra los participantes.