Dos petroleras de EE. UU. negocian su posible regreso a Venezuela tras años de sanciones
Las petroleras Exxon Mobil Corp. y ConocoPhillips están estudiando la posibilidad de volver a entrar a Venezuela tras haber salido del país hace dos décadas, esto pese a que Venezuela mantiene una deuda histórica con las organizaciones.
Actualmente, se mantienen activas las conversaciones para su regreso, sin embargo, han señalado que el país bolivariano aún tiene trabajo por hacer en materia de acuerdos de reparto de producción y otros asuntos.
Exxon recientemente se reunió con funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Caracas y sostuvo conversaciones con representantes venezolanos en Houston. El director ejecutivo Darren Woos reveló que están analizando cómo aplicar su experiencia en petróleo pesado canadiense al crudo de Venezuela.
Por su parte, ConcoPhillips señaló que “como ocurre con cualquier inversión potencial, las decisiones se basarán en una serie de factores, entre ellos la estabilidad económica y política, la seguridad, el respeto al estado de derecho y la competitividad del mercado”.
Asimismo, la petrolera dijo que “cualquier decisión de avanzar tendría que contemplar mecanismo para recuperar la deuda pendiente”.
Carlos Bellorin vicepresidente ejecutivo de Welligence Energy Analytics, dijo que para Venezuela “traer de vuelta a ExxonMobil y ConocoPhillips es una prioridad máxima para el gobierno, y están dedicando muchos recursos y esfuerzos a ello”.
“Cualquiera de las dos empresas considere seriamente su regreso, es probable que el acuerdo tenga que ser muy atractivo”, concluyó Bellorin.
Deuda del régimen de Venezuela con las organizaciones petroleras
Su saldo con ConocoPhillips se aproxima a los 12.000 millones de dólares y con ExxonMobil su deuda ronda en los 2.000 millones de dólares y de acuerdo con CNBC puede llagar hasta los 20.000 millones de dólares.
Las compensaciones se originan por la expropiación y nacionalización de sus activos petroleros en el año 2007, cuando ambas organizaciones se negaron a reestructurar sus participaciones para otorgar a PDVSA el control mayoritario de sus proyectos.