EE. UU. sanciona a diez objetivos vinculados "a la élite cubana" y amplía las restricciones a sectores clave de la dictadura
El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra diez objetivos, entre ellos miembros de la élite cubana, una red de transporte marítimo de petróleo crudo, entidades estatales de importación y asistencia técnica, y proveedores con sede en China de las fuerzas militares de la isla.
Las medidas se adoptaron en virtud de la Orden Ejecutiva 14404 del presidente Donald Trump, titulada "Imposición de sanciones a los responsables de la represión en Cuba y de las amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos".
Según Washington, la dirigencia cubana concentra los recursos energéticos, marítimos y tecnológicos del país para su beneficio, mientras los cubanos lidian con apagones, escasez y una economía estancada.
El Gobierno estadounidense sostiene que La Habana se apoya en una red de empresas estatales, empresas conjuntas e intermediarios extraterritoriales para mantener ese esquema.
Los designados
Entre los sancionados figura Guillermo Faustino Rodríguez López Calleja, a quien Estados Unidos señala como parte de una extensa red de empresas navieras offshore que transportan crudo cubano desde y hacia la isla.
También fue designada Any Rodríguez Lastris, hija de Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta del Grupo de Administración Empresarial (GAESA), quien ya había sido sancionada con anterioridad.
Washington además identificó cinco buques asociados a esa red como propiedad bloqueada.
Paralelamente, el Departamento del Tesoro emitió una resolución, amparada en la misma orden ejecutiva, que autoriza sanciones económicas contra cualquier persona extranjera que opere o haya operado en los sectores de electrónica, manufactura, marítimo y tecnológico de la economía cubana.
El Gobierno estadounidense afirma que los patrocinadores extranjeros del régimen suministran equipo militar que ayuda a sostener a sus fuerzas armadas y permite la represión interna.
Sostiene, además, que estos aliados respaldan los esfuerzos de La Habana por amenazar, infiltrar y subvertir el territorio estadounidense.
"La administración Trump no se quedará de brazos cruzados" mientras el régimen canaliza los recursos de la isla hacia su élite militar y sus familiares se benefician de redes offshore opacas, advirtió el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al anunciar las medidas.
Añadió que Cuba sirve como plataforma de una coalición global de actores hostiles que, según Washington, amenazan, espían y conspiran contra Estados Unidos y sus intereses.