"El Chernóbil chileno": contaminación industrial afectó a más de 105 personas
Al menos 105 personadas han sido intoxicadas desde este lunes por la contaminación industrial que emana en las localidades de Quintero y Puchuncaví, una zona que es conocida como el “Chernóbil chileno”.
En un comunicado, la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) confirmó este miércoles "un nuevo episodio de afectación a la salud de la comunidad de esta zona, con un registro de 105 personas atendidas en el Hospital de Quintero, Atención Primaria de Salud (APS) de Quintero y APS de Puchuncaví".
El lunes, más de 75 personas, al menos 50 escolares, fueron intoxicadas por una alta concentración de Dióxido de Azufre (SO2) de 1.327 ug/m3 registrada en la Estación de Calidad del Aire de Quintero, cinco veces superior a la norma.
Quintero y Puchuncaví, dos localidades costeras que suman unos 50.000 habitantes, son consideradas "zonas de sacrificio ambiental" desde que en 1958 el gobierno chileno decidió relegar la pesca artesanal y la agricultura para convertir la zona en un polo industrial que hoy alberga cuatro termoeléctricas a carbón y refinerías de crudo y cobre.
De interés: Chile vuelve a decretar militarización de región mapuche
La Fiscalía de Quintero abrió una investigación tras una denuncia que dio cuenta de la intoxicación masiva de adultos y niños.
"Se despachó una orden de investigar a la Bidema (Brigada Investigadora de Delitos Contra la Salud Pública y el Medioambiente), dando un plazo de 30 días para informar", manifestó Luis Ventura, fiscal jefe de Quintero.
Las autoridades locales declararon la zona bajo emergencia ambiental, suspendieron las clases y prohibieron la actividad física y las fuentes de calefacción.
Según informes médicos, los enfermos presentaron cefalea, picor en los ojos, garganta y nauseas.
La organización medioambientalista Greenpeace calificó esta zona como el "Chernóbil chileno" luego de que en 2018, debido a un episodio grave de contaminación, unas 600 personas de Quinteros y Puchuncaví acudieron a centros médicos con un cuadro clínico atípico como vómitos de sangre, dolores de cabeza, mareos, parálisis de las extremidades, además de extrañas ronchas en la piel de los niños.