El “descifrador de nubes” que pronostica el clima para los Juegos Olímpicos de Invierno 2026
Desde niño, Robert-Luciani mostró una fascinación temprana por el clima, observando nubes en el oeste de Francia y desarrollando un interés que lo llevó a estudiar física atmosférica y a formarse como pronosticador profesional.
Impulsado por esa curiosidad temprana y por el vínculo emocional con los Dolomitas italianos, tierra de su abuelo paterno, decidió convertir su obsesión en una carrera científica dedicada a la física atmosférica.
Tras ser identificado por sus mentores como un pronosticador nato, Robert-Luciani se trasladó al corazón de los Alpes, estableciéndose a 1.600 metros de altura en un centro de control de avalanchas.
Su relación con el esquí de élite comenzó a finales de los años 90, cuando fue convocado para elaborar pronósticos en competencias de la Copa del Mundo en Cortina d’Ampezzo.
Hoy, a sus 67 años, su trayectoria alcanza la cima definitiva como el meteorólogo oficial de las pruebas de esquí alpino en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026. En un deporte donde la seguridad depende de un hilo de viento o de un jirón de niebla, el antiguo niño que soñaba con nubes es ahora el hombre que decide cuándo el cielo es apto para la gloria olímpica.