El director del OIEA pide iniciar de forma urgente las reparaciones del escudo protector de la central nuclear Chernóbil
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, solicitó iniciar inmediatamente las reparaciones en el escudo protector de la central nuclear de Chernóbil.
Esto ocurre después de que Ucrania conmemorara el 40 aniversario de la explosión en la central nuclear, considerada el peor desastre nuclear civil de la historia.
En su momento, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) determinó que la causa principal del desastre fue las "graves deficiencias en el diseño del reactor y del sistema de apagado", combinadas con una "violación" de los procedimientos operativos.
Ahora, Grossi advirtió que los retrasos causados por los conflictos militares en curso se están volviendo “problemáticos” para la seguridad global. “Creemos que las reparaciones deberían comenzar lo antes posible, y que dejar la situación tal como está ahora es problemático”, afirmó en una rueda de prensa en Kiev.
Estas declaraciones se producen debido a que, en los últimos meses, la estructura de acero diseñada para evitar la fuga de polvo radioactivo del cuarto reactor en ruinas está perdiendo su capacidad para contener la radiación.
La enorme estructura metálica exterior fue perforada por un dron ruso en febrero de 2025, y perdió su capacidad para contener la radiación.
En un informe publicado en abril, Greenpeace afirmó que, dado que la capa exterior "no puede repararse en este momento, no puede funcionar como fue diseñada, existe la posibilidad de liberaciones radiactivas".
Se espera que las reparaciones duren entre tres y cuatro años. Por su parte, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) han estimado que el costo de las reparaciones necesarias asciende a aproximadamente 586 millones de dólares.
Frente a esta situación, el Comisario Europeo de Energía, Dan Jorgensen, señaló que el “coste de la reparación den Confinamiento Seguro de Chernóbil no es solo una carga que debe soportar Ucrania; es una responsabilidad colectiva que todos debemos compartir”.
En total, más de 2.200 kilómetros cuadrados en el norte de Ucrania y 2.600 kilómetros cuadrados en el sur de Bielorrusia son prácticamente inhabitables. La AIEA dice que la gente no podrá vivir allí de forma segura durante los próximos 24.000 años.