El FBI afirma que el ataque a una sinagoga en Michigan fue un acto "terrorista" inspirado en Hezbolá
Este lunes, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) afirmó que el ataque a una sinagoga en Michigan del pasado 12 de marzo fue un acto "terrorista" inspirado en "Hezbolá".
El agresor estrelló una camioneta contra la sinagoga Temple Israel en West Bloomfield el 12 de marzo, lo que provocó un incendio y desencadenó un fuerte operativo policial.
El FBI, que había informado que iba a investigar el incidente como un "acto de violencia" contra la comunidad judía, aseguró que basándose en la evidencia puede confirmar que fue un ataque inspirado por Hezbolá.
Según detalló la agente especial del FBI a cargo de Detroit, Jennifer Runyan en una conferencia de prensa: "Basados en la evidencia reunida a la fecha, podemos asegurar que el ataque fue un acto de terrorismo inspirado en Hezbolá con el propósito de atacar a la comunidad judía y el templo judío más grande de Michigan".
Previamente, el FBI identificó al atacante, que se suicidó, como Ayman Mohamad Ghazali, un hombre de 41 años nacido en Líbano.
Los informes de la prensa local señalan que varios de sus familiares en ese país habían muerto recientemente en ataques aéreos israelíes.
Nadie más murió en el atentado. Un guardia de seguridad resultó herido y varios agentes de las fuerzas del orden fueron atendidos por inhalación de humo.
Runyan dijo que, en los días previos al ataque, Ghazali había investigado centros culturales, religiosos y educativos judíos en el área de Detroit mientras compraba equipo para el ataque.
Pero Ghazali había estado viendo contenido pro-Hezbolá antes de que mataran a su familia, afirmó la agente del FBI.
Agregó que diez minutos antes del ataque, Ghazali envió un video a su hermana en el que declaró su intención de "matar a tantos de ellos" como le fuera "posible".
Además de que en esta etapa de la investigación, no había indicios de que actuara con cómplices.
Runyan también aseveró que el sospechoso no estaba siendo investigado a nivel federal antes del ataque y no figuraba en la lista de vigilancia de Estados Unidos por terrorismo.