El Gobierno surcoreano analiza un posible despliegue militar en el estrecho de Ormuz ante las presiones de Trump
El Gobierno de Corea del Sur confirmó que mantiene en análisis la posibilidad de realizar una contribución militar en el estrecho de Ormuz para garantizar la seguridad de las rutas marítimas, en medio de la creciente presión ejercida por la administración del presidente norteamericano, Donald Trump.
Voceros de la oficina presidencial surcoreana explicaron que cualquier determinación para enviar tropas o activos navales al estratégico paso dependerá de que la medida no debilite la capacidad defensiva nacional en la península coreana.
La aclaración se emitió luego de que medios locales reportaron preparativos para el envío de aviones de patrulla marítima P-8 Poseidon y unidades de la Armada, informaciones que el ministro de Defensa calificó como prematuras al no contar con aprobación del Gabinete ni del Parlamento.
“El debate aún está en curso. Podríamos realizar contribuciones militares a los esfuerzos para garantizar la libre navegación, siempre y cuando no se comprometa nuestra capacidad de defensa nacional”, señaló un funcionario de la Presidencia surcoreana.
Sin embargo, la revisión de la política exterior surcoreana ocurre tras los cuestionamientos de Washington a la falta de respaldo directo de Seúl en las acciones contra el régimen de Irán, contexto en el que EE. UU. ajustó recientemente la escala de sus maniobras militares conjuntas en la península.
Corea del Sur importa aproximadamente el 70% de su petróleo desde Oriente Medio, transitando el 95% de esos envíos por el estrecho de Ormuz, una vía amenazada por incidentes armados como el ataque con misiles contra el buque de carga surcoreano HMM NAMU.
Las autoridades del Ministerio de Exteriores recalcaron que de momento no existe una propuesta formal para someterse a votación de la Asamblea Nacional la autorización de un despliegue militar en el extranjero.