“El Tren de Aragua nunca había tomado tantos resguardos para ocultar un cuerpo”: investigador sobre asesinato de Ronald Ojeda, en el que estaría vinculado Diosdado Cabello
La justicia de Chile ha dado un giro sin precedentes en la investigación del asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda al señalar formalmente a Diosdado Cabello, considerado uno de los hombres más poderosos del régimen venezolano, como presunto negociador del crimen con la cúpula del Tren de Aragua.
El fiscal Héctor Barros, encargado del caso, sostiene que "los antecedentes reunidos apuntan directamente" a Cabello como la persona que "habría negociado con la cúpula del Tren de Aragua el crimen de Ojeda".
Según Barros, si se tratara de un "secuestro extorsivo convencional, habría sido absurdo secuestrar, asesinar u ocultar a Ojeda sin intentar cobrar un rescate", lo que llevó a la fiscalía a concluir que "alguien había pagado por esta operación" con un claro móvil político.
La investigación del secuestro y asesinato de Ojeda, refugiado político en Chile, comenzó hace más de dos años y desde el inicio presentó características atípicas.
El prefecto Hassel Barrientos, jefe antisecuestro de la Policía de Investigaciones de Chile, explicó en entrevista con NTN24 que "en los primeros días, desde el secuestro del exteniente Ronald Ojeda, nunca recibimos un contacto por parte de los captores con la finalidad de exigir un pago por su liberación".
Otros elementos reforzaron la tesis del móvil político: los perpetradores simularon ser un equipo policial para ingresar al condominio donde residía Ojeda, y tomaron precauciones extremas para ocultar el cuerpo, que fue encontrado "inhumado de manera ilegal, bajo metro setenta de profundidad" con una loza de concreto de veinte centímetros sobre la excavación.
"Nunca esta organización había tomado tantos resguardos para ocultar el cuerpo de una víctima", señaló Barrientos.
La investigación involucra a 26 personas imputadas y detenidas en Chile, muchas de ellas extraditadas desde Estados Unidos, Colombia, Costa Rica y Panamá gracias a la cooperación policial internacional a través de Interpol.
Según el prefecto Barrientos, existe "evidencia testimonial" y información extraída de dispositivos de comunicación que sustenta la hipótesis del móvil político.