Entre burlas, Trump aseguró que el régimen venezolano le pidió no atacar de nuevo tras capturar a Maduro: "la primera ola fue suficiente"
En las últimas horas el presidente estadounidense, Donald Trump, inauguró en Davos, Suiza, su "Junta de Paz" entre el escepticismo que despierta el plan con el que busca reescribir el orden mundial.
Tras un discurso en el que se refirió a la situación en Gaza, Irán, Ucrania o Venezuela, el republicano firmó en la estación de esquí suiza el documento que crea su propia entidad de resolución de conflictos globales, en compañía de una veintena de líderes que incluyó al argentino Javier Milei o el paraguayo Santiago Peña.
Trump ha invitado a más dirigentes a integrarla, incluidos el ucraniano Volodimir Zelenski, el ruso Vladimir Putin, el israelí Benjamin Netanyahu o el papa León XIV, aunque algunos han rechazado formar parte del organismo, que cobra 1.000 millones de dólares por una membresía permanente.
Aunque inicialmente el órgano se creó para supervisar la reconstrucción de Gaza tras la guerra entre Hamás e Israel, sus estatutos no limitan la función al territorio palestino.
Precisamente uno de los temas principales en la presentación del mandatario fue Venezuela, cuyo futuro tomó un nuevo rumbo después de que Estados Unidos lograra la captura del dictador Nicolás Maduro.
Trump aseguró que “el pueblo venezolano está muy contento” con la captura de Maduro, ocurrida el 3 de enero en Caracas.
“Hasta ahora, hemos capturado al dictador forajido Nicolás Maduro, y el pueblo venezolano está muy contento. Mantenemos excelentes relaciones con los nuevos líderes de Venezuela”, señaló.
El mandatario republicano dijo que su Administración está “abriendo el país a las gigantescas petroleras” de Estados Unidos.
“Y va muy bien. Ya hemos extraído, imagínense, 50 millones de barriles de petróleo. Y gran parte de ese petróleo regresará a Venezuela”, añadió.
Pero sus declaraciones sobre el país caribeño no terminaron ahí, pues aseguró, en tono de burla, que desde el régimen madurista le pidieron no llevar a cabo una "segunda ola" de ataques, misma que el republicano había asegurado tener preparada en ese entonces.
“Venezuela… ¡Se avecinaba una segunda ola, no la necesitábamos! Dijeron: '¡No a la segunda ola! ¡No queremos una segunda ola! ¡La primera fue suficiente!'", dijo agitando sus manos simulando una posición de miedo.