"Esta no es nuestra guerra": Europa le dice no a Donald Trump sobre participar en conflicto contra el régimen de Irán

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"Esta no es nuestra guerra": Europa le dice no a Donald Trump sobre participar en conflicto contra el régimen de Irán

Donald Trump - Foto EFE
Varios líderes europeos han rechazado la participación directa en las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní.

El canciller alemán, Friedrich Merz, declaró el miércoles ante los legisladores alemanes que, aunque estaba de acuerdo en que no se debía permitir que el régimen de Irán representara una amenaza para sus vecinos, tiene dudas sobre la lógica detrás de los ataques de Estados Unidos e Israel.

Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a los países que se unieran a un esfuerzo global contra el régimen de Irán y desplegaran barcos para abrir el estrecho de Ormuz, cuyo casi cierre ha mantenido a la economía mundial en una situación crítica, fue rechazado por algunos de los aliados más cercanos de Estados Unidos.

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"Hasta el día de hoy, no existe un plan convincente sobre cómo podría tener éxito esta operación. Washington no nos ha consultado y no ha dicho que la asistencia europea sea necesaria", declaró Merz ante los legisladores.

El líder del gobierno federal de Alemania aseguró que su país habría "desaconsejado seguir este curso de acción tal como se ha llevado a cabo", por lo que declararon que, mientras continúe la guerra, no participarán "en garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, por ejemplo, por medios militares".

Varios líderes europeos han rechazado la participación directa en las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní para evitar verse envueltos en un conflicto impredecible cuyos objetivos aseguran no comprenden del todo.

Al hacerlo, calculan que los beneficios de mantenerse al margen superan los múltiples riesgos para las relaciones transatlánticas, que ya se encuentran bajo una fuerte presión debido a diversos factores, desde la guerra en Ucrania hasta las disputas arancelarias.

El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, fue tan directo como su jefe: "Esta no es nuestra guerra, nosotros no la hemos empezado".

En resonancia con la postura alemana, el presidente francés, Emmanuel Macron, también declaró: "No somos parte del conflicto".

Entretanto, los europeos llevan tiempo considerando que generar impases con Trump pueda significar que este les dé vía libre en lo que respecta a Ucrania o que intente obligar a Kiev a aceptar un acuerdo que favorezca a Moscú.

Incluso la propia existencia de la OTAN se ha puesto en entredicho, ya que los países se han visto inquietos por los planes de Trump de anexionarse Groenlandia, territorio que pertenecía a Dinamarca, también miembro de la OTAN, a principios de año.

Aunque no dio ninguna señal de que planee castigar a los aliados de la OTAN, Trump aseguró que habían cometido un "error muy tonto" al no unirse a Estados Unidos en sus operaciones militares contra el régimen Irán.

Trump se refirió de manera particular al primer ministro británico, Keir Starmer, sobre quien señaló que "no era ningún Winston Churchill", el líder de Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial.

En España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no tardó en denunciar los ataques contra el régimen de Irán como temerarios e ilegales, e hizo caso omiso a las amenazas de Trump de cortar el comercio con España si no permitía que las bases operadas conjuntamente se utilizaran para la guerra.

Ante esto, Trump advirtió que Estados Unidos rompería las relaciones comerciales con España en medio de una reunión en la Casa Blanca justamente con Merz el 3 de marzo.

Las potencias europeas han respondido al conflicto en Medio Oriente, pero en sus propios términos.

Keir Starmer, primer ministro de Gran Bretaña, ha declarado que su país está trabajando con sus aliados en un plan para reabrir el estrecho de Ormuz, por donde se transporta el 20% del petróleo mundial.

Francia ha intentado formar una coalición para garantizar la seguridad del estrecho una vez que se estabilice la situación de seguridad, y sin la participación de Estados Unidos.

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Durante la última semana, París ha estado consultando con estados europeos, asiáticos, incluyendo la India, y estados árabes del Golfo sobre un plan que, en última instancia, contempla que buques de guerra escolten a petroleros y buques mercantes.

En definitiva, los líderes europeos han intentado proyectar unidad por encima de todo y han aprendido a gestionar el liderazgo de Trump, con el que varios han manifestado abiertamente no estar de acuerdo.


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