"Esta no es nuestra guerra": Países de Europa y otras naciones rechazan involucrarse en el conflicto contra el régimen de Irán
Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicara un mensaje en Truth Social, donde instaba a las naciones a enviar barcos al estrecho de Ormuz para proteger los buques mercantes y abrir el suministro mundial del petróleo, algunas naciones han rechazado el mensaje.
Uno de los primeros en dar declaraciones fue el primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó en una rueda de prensa que Reino Unido no estará “involucrado en una guerra más amplia”.
Asimismo, dijo que el país está “trabajando con sus aliados” para construir un plan viable que pueda reabrir el estrecho de Ormuz, al mismo tiempo, aclarando que se no se trata de una misión de la OTAN.
Posteriormente, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, aseveró que “está no es nuestra guerra, no la empezamos nosotros”. En esa misma línea, el canciller alemán Friedrich Merz, aclaró que el conflicto militar contra el régimen de Irán “no tiene nada que ver con la OTAN” y que “no es una guerra de la OTAN”.
“Carecemos del mandato de las Naciones Unidas, la Unión Europea o la OTAN, exigido por la Ley Fundamental (…) Por eso, ni siquiera se plantea la cuestión de cómo Alemania podría involucrarse militarmente en ese conflicto”, concluyó Merz.
Por otra parte, en ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, declaró que “en la situación actual con Irán, por el momento no es considerando lanzar una operación de seguridad marítima”.
En Australia, la ministra de Infraestructura y Transporte, Catherine King, anunció en una entrevista con la cadena ABC, que descarta el envío de buques de guerra al estrecho de Ormuz.
Por último, en Corea del Sur, la oficina presidencial dijo que “mantendría una estrecha comunicación con Estados Unidos sobre este asunto tomaría una decisión tras una cuidadosa revisión”.
Finalmente, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha asegurado que Teherán no ha solicitado “un alto al fuego” y que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado “a nuestros enemigos”.