Estados Unidos deporta a primer migrante a un remoto archipiélago de 20.000 habitantes en el Pacífico
Este martes el Gobierno de Estados Unidos envió por primera vez a migrantes irregulares deportados a Palaos, un archipiélago poco poblado del Pacífico tropical.
"Recibimos a nuestra primera persona en el aeropuerto a finales de mayo, la llevamos a su residencia temporal y la ayudamos a conectar su teléfono y a instalarse", indicó la Presidencia de Palaos en un comunicado.
"Después de aproximadamente dos semanas, decidió no quedarse", precisó el gobierno.
No se informó el motivo de su salida ni su destino.
Por su parte, un portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) indicó que el hombre fue contactado por ese organismo de Naciones Unidas, pero rechazó su propuesta de asistencia.
Cabe recordar que Estados Unidos ha acelerado sus esfuerzos para expulsar a personas indocumentadas y solicitantes de asilo bajo el gobierno del presidente Donald Trump.
El polémico plan del republicano contempla reubicarlos en países lejanos como El Salvador, Uganda o Ruanda.
Sin embargo, es la primera vez que utiliza su alianza con Palaos, de 20.000 habitantes repartidos en cientos de islas volcánicas y a unos 800 kilómetros al este de Filipinas.
Palaos es uno de los países más pequeños del mundo en términos de población.
Según un memorando de entendimiento anunciado en diciembre pasado, ese archipiélago de Oceanía autorizará a hasta 75 ciudadanos de terceros países procedentes de Estados Unidos a vivir y trabajar en su territorio.
Washington otorgó 7,5 millones de dólares a Palaos para financiar servicios públicos e infraestructura.
Aquellos que no tengan antecedentes penales desempeñarán funciones útiles para el estado, explicaron ambas partes.
A cambio, Estados Unidos les entrega cientos de millones de dólares en apoyo presupuestario y asume la responsabilidad de su defensa nacional.