Estados Unidos reveló un arma que normalmente nadie ve: poderoso submarino emergió en el Mediterráneo
En un movimiento que ha captado la atención internacional, el submarino USS Alaska, parte de la clase Ohio de la Marina de los Estados Unidos, ha llegado a la estratégica base de Gibraltar.
Este hecho ha sido interpretado como una clara advertencia hacia Irán, dado que el submarino es capaz de portar hasta 24 misiles balísticos Trident II, lo que le brinda la capacidad de ataques nucleares intercontinentales de alta precisión.
Situada en la entrada del Mediterráneo, esta base ha jugado un papel crucial durante momentos de tensión internacional, proporcionando un punto de apoyo estratégico para las operaciones militares de Estados Unidos.
Según analistas, la aparición del USS Alaska en un puerto tan visible es inusual, ya que estos submarinos suelen operar en altamar.
“El submarino USS Alaska no necesita moverse un milímetro más para representar una amenaza para Irán”, comentó un experto.
Esta clase de submarino rara vez realiza escalas públicas, y su presencia se ha interpretado como un mensaje contundente del ex-presidente Donald Trump hacia el gobierno iraní.
El USS Alaska es una maravilla de la ingeniería militar. Con propulsión nuclear, emplea un reactor S-8G para su energía, permitiéndole operar de forma autónoma durante décadas.
Sus motores están suspendidos en soportes elásticos para reducir vibraciones, y su diseño hidrodinámico asegura que viaje en sigilo. Con un peso cercano a 18,000 toneladas y una longitud comparable a un campo de fútbol, es capaz de permanecer sumergido por varios meses y recorrer vastas distancias.
Equipado con misiles UGM-132 Trident II, su alcance varía entre 7,800 a 12,000 kilómetros, lo que le permite efectuar ataques precisos en cualquier punto del planeta. En términos de devastación, una sola nave podría reducir a cenizas hasta 288 objetivos en tamaño de ciudad en menos de media hora.