Fuerzas militares y Policía reportan 124 capturas y la neutralización de 269 frentes de minería ilegal en el país
Las Fuerzas Militares y la Policía Nacional de Colombia reportaron la captura de 124 personas y la neutralización de 269 unidades de producción minera ilegal y socavones en el territorio nacional.
Los operativos conjuntos, ejecutados de manera continua desde el pasado 7 de agosto, han estado dirigidos a debilitar los engranajes logísticos y financieros de las organizaciones armadas que explotan yacimientos de manera no autorizada en corredores fluviales y zonas selváticas del país.
El balance oficial entregado por el ministro de Defensa detalla la incautación e inutilización de 55.668 galones de combustible, 40 unidades de maquinaria pesada tipo excavadora, 77 dragas de succión y 16 dragones de gran calado.
“El despliegue operativo busca asfixiar las fuentes de financiamiento de los grupos armados ilegales que disputan el control de los recursos naturales, zonas clave como el Magdalena Medio, el Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales mantendrá la intervención directa para identificar, ubicar y neutralizar la maquinaria utilizada en el delito”, informó el comandante de las Fuerzas Militares.
La intensificación de las maniobras militares responde a las determinaciones adoptadas en el consejo de seguridad celebrado en Santa Rosa del Sur, donde se dispuso una ofensiva prioritaria sobre los departamentos de Antioquia, Bolívar, Cesar y Santander.
En estas regiones confluyen facciones del Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Clan del Golfo y disidencias de las FARC, estructuras que coaccionan a los mineros informales exigiendo porcentajes de la producción bruta de oro para financiar sus actividades criminales.
Entre las intervenciones más relevantes resalta la Operación Aquiles, desarrollada sobre el río Nechí en jurisdicción de El Bagre, Antioquia, donde las autoridades destruyeron tres dragones brasileños, dos excavadoras, cuatro dragas tipo buzo y 13 motores pertenecientes al Clan del Golfo.
Según confirmó el presidente Abelardo de la Espriella, el yacimiento intervenido producía cerca de 26,5 kilogramos de oro mensuales valorados en $11.130 millones de pesos, permitiendo a la subestructura criminal extorsionar el 15% de dicha extracción para sostener su accionar en la región.