Gobiernos de izquierda se pronuncian en conjunto frente a los hechos ocurridos en Venezuela
Después de que el gobierno de Donald Trump capturara a Nicolás Mauro y a su esposa Cilia Flores, en la madrugada del 3 de enero, diferentes gobiernos han expresado su apoyo, mientras otros difieren en las recientes acciones de Estados Unidos.
Varios gobiernos de izquierda, en este sentido, expusieron su posición tras la captura de Maduro en medio de los ataques, el sábado, de Estados Unidos a Venezuela.
“Los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España ante la gravedad de los hechos ocurridos en Venezuela, y reafirmando su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, expresan de manera conjunta las siguientes posiciones”, escribieron en el comunicado.
Además expresaron su “profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.
Aseguraron, a su vez, que las acciones de Estados Unidos constituyen a un “precedente sumamente peligroso para La Paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”.
En ese contexto, reiteraron que la situación de Venezuela “debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”.
Asimismo, escribieron que el proceso político debe ser liderado solo por las y los venezolanos, y que de esa manera la situación se conduciría a “una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”.
“Reafirmamos el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención, y hacemos un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional”, enfatizaron.
En su documento le hicieron un llamado al secretario general de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los “mecanismos multilaterales pertinentes a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”.
Finalmente, concluyeron y expusieron su angustia ante el “intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”.