Hondureños parten en caravana hacia EE. UU. el día de las elecciones legislativas, con la esperanza de poder cruzar la frontera
Decenas de hondureños salieron este martes a pie desde San Pedro Sula, en el norte de Honduras, rumbo a Estados Unidos. Lo hicieron el mismo día de las elecciones legislativas en que republicanos y demócratas se disputan el control del Congreso.
Los migrantes esperan que el resultado limite las polítcas migratorias del presidente Donald Trump, quien mantiene una ofensiva contra la migración irregular.
Muchos de los migrantes caminaban con mochilas a la espalda. Para varios, los comicios representan una oportunidad.
“Ese Trump sale (en estas elecciones), por eso nos estamos arriesgando. Aquí (en Honduras) no tenemos más nada”, dijo a la AFP Jimena Morazán, de 47 años, quien viaja con cinco familiares.
Una tercera caravana desde septiembre
Es la tercera caravana de decenas de migrantes que sale de Honduras desde septiembre. A las anteriores se sumaron salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses y mexicanos durante el trayecto hacia la frontera sur de Estados Unidos.
En esta ocasión, un grupo de salvadoreños tiene previsto salir el miércoles en dos autobuses desde San Salvador para unirse a los hondureños en la frontera entre Guatemala y México.
Jesús Carías, de 30 años, supo de la caravana por redes sociales y decidió partir con su esposa y sus tres hijos menores.
Reconoce que el viaje será “complicado”, pero confía en que saldrá adelante: “Vamos de la mano de Dios a ver qué decisión toman allá”. Será su cuarto intento de entrar a Estados Unidos.
Según cifras oficiales, el 61 % de los 11,2 millones de habitantes de Honduras vive en la pobreza. La tasa de violencia es de 24 homicidios por cada 100.000 habitantes, el triple del promedio mundial.
Advertencia de Washington
El gobierno de Trump advirtió el jueves que retirará las visas a los organizadores de estas caravanas, que se convocan principalmente por TikTok y WhatsApp.
Por su parte, la embajada estadounidense en Tegucigalpa afirmó en X que los grupos “no tienen ninguna posibilidad de ingresar” al país.
Trump convirtió la lucha contra la inmigración irregular en uno de los ejes de su política interna, con redadas en todo el territorio y una política de cero admisiones en la frontera sur.
La semana pasada, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que desde enero de 2025 ha revocado el estatus migratorio de 2,2 millones de extranjeros, además de restringir los permisos de trabajo.