JEP imputa a cinco excomandantes de las Farc por crímenes de guerra y de lesa humanidad en Cauca y Valle del Cauca
La Sala de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) imputó este lunes 21 de septiembre a cinco excomandantes de las antiguas Farc por crímenes de guerra y de lesa humanidad relacionados con violencia sexual y de género contra integrantes de comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas del norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca.
Los antiguos integrantes de la guerrilla, conocidos como alias ‘Calixto’, ‘El Pija’, ‘Jaime Barragán’, ‘Monín’ y ‘Leonel Páez’, hicieron parte del Frente Sexto y de las columnas móviles Jacobo Arenas y Gabriel Galvis. La JEP les atribuyó responsabilidad de mando por no haber prevenido, investigado ni sancionado hechos cometidos por integrantes de esas estructuras contra civiles y mujeres y niñas reclutadas.
Cabe resaltar que la imputación contempla los crímenes de lesa humanidad de violación, otras formas de violencia sexual de gravedad comparable y persecución por motivos de género. También incluye los crímenes de guerra de violación, tortura y ultrajes contra la dignidad personal.
Uno de los principales elementos de la investigación está relacionado con las mujeres y niñas que permanecieron dentro de las filas de las Farc. Según la JEP, fueron sometidas de manera forzada a métodos anticonceptivos, abortos forzados y otras formas de violencia sexual. La Sala calificó los abortos forzados como tortura y la anticoncepción forzada como ultrajes contra la dignidad personal.
Asimismo, la investigación documentó hechos contra población civil. Entre ellos se encuentran agresiones contra mujeres y niñas que estaban solas en sus viviendas o fincas, personas que transitaban por caminos de la región y mujeres que se negaban a ser reclutadas o que tenían algún vínculo con integrantes de la Fuerza Pública.
En total, la JEP documentó 68 hechos victimizantes contra 35 víctimas: 30 integrantes de la población civil y cinco personas que pertenecían a las antiguas Farc. Los casos se concentraron en Florida, Miranda, Corinto, Toribío, Jambaló, Caldono y Santander de Quilichao.
Adicionalmente, la Sala estableció que también hubo actos de discriminación y violencia contra personas con orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género diversas, conductas que fueron calificadas como persecución por motivos de género.
Este caso llega como la tercera imputación del Caso 05 de la JEP, que investiga la situación territorial del norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca y que es liderado por el magistrado Raúl Sánchez. Sin embargo, es la primera decisión de este caso enfocada específicamente en hechos de violencia sexual y de género atribuidos a las antiguas Farc.
Del mismo modo, los hechos están relacionados con el Caso 11, que investiga de manera específica los crímenes de guerra y de lesa humanidad relacionados con violencia sexual, violencia basada en género y violencia por prejuicio cometidos durante el conflicto armado.
Finalmente, de acuerdo con la JEP, estos hechos no fueron conductas aisladas, sino que estuvieron relacionados con dinámicas de control social y territorial ejercidas por las antiguas Farc en esta región. La Sala señaló que, en determinados casos, la violencia sexual fue utilizada como una forma de castigo contra personas que incumplían las reglas impuestas por la organización guerrillera.
Con esta imputación, los cinco excomandantes deberán responder ante la JEP frente a los hechos y las responsabilidades de mando que les fueron atribuidas dentro de la investigación.