"Las cárceles se han convertido en centros de tortura": analista sobre situación que enfrentan los presos políticos en Venezuela
El Foro Penal elevó a 20 las muertes de detenidos políticos en cárceles venezolanas desde 2014 bajo custodia del régimen, según denunció la organización tras el más reciente fallecimiento reportado en 2026. La cifra refleja una tendencia preocupante: seis muertes en 2024, cuatro en 2025 y dos casos documentados en lo que va de 2026.
Al respecto, Elisa Trotta, secretaria general del Foro Argentino por la Defensa de la Democracia, calificó la situación como una falta de transparencia sistemática.
"La falta de transparencia ha sido lo que ha regido las más de dos décadas del chavismo en el poder", afirmó. Según la activista, el sistema penitenciario venezolano ha sido señalado por convertir las cárceles en "centros de castigo político, en centros de tortura".
Actualmente permanecen bajo custodia más de 500 presos políticos, entre ellos más de 50 extranjeros. Entre los casos destacados está el del argentino Germán Darío Giuliani, quien pese a tener boleta de excarcelación no ha sido liberado. Su padre falleció este fin de semana sin poder verlo en libertad.
El caso de Víctor Quero Navas ejemplifica el patrón denunciado por las organizaciones de derechos humanos. Su madre lo buscó durante meses en diferentes centros de reclusión sin obtener respuesta oficial. Posteriormente, el gobierno venezolano reconoció su muerte mediante un comunicado en el que justificaba la falta de notificación familiar alegando que el detenido "no había reclamado tener ningún familiar".
"No hace por un lado no solo recordarnos a las épocas más oscuras de las dictaduras más sangrientas", señaló Trotta, quien estableció paralelismos con la búsqueda de las Madres de Plaza de Mayo en Argentina. La activista expresó su temor de que otros detenidos políticos puedan tener el mismo desenlace.
Las denuncias incluyen detenciones arbitrarias, aislamiento y silencio oficial, particularmente en relación a los fallecidos. "La transparencia es algo obligante dentro de los sistemas penitenciarios y esto es lo que no tiene el sistema venezolano", advirtió el Foro Penal, agregando que el número real de víctimas podría ser mayor al documentado.
El caso del argentino Nahuel Gallo, quien permaneció 448 días privado de libertad en El Rodeo bajo condiciones durísimas, ilustra que "a la hora de torturar física y psicológicamente no hay distinción entre venezolanos y extranjeros", según Trotta. Una abogada del Foro Penal indicó que existe "un patrón incisivo en relación a los extranjeros".