"¿Los buhoneros, los indigentes y los malandros para cuándo?": usuarios del Metro de Caracas se muestran indignados en redes por prohibición de entrada de mascotas al sistema
Recientemente, el Metro de Caracas reiteró la prohibición de ingresar con mascotas a sus estaciones y trenes, luego de un incidente registrado en la estación Gato Negro.
Allí, una usuaria habría agredido físicamente a una trabajadora que le impidió entrar al sistema con su perro.
Mediante un comunicado, la empresa estatal controlada por el régimen venezolano recordó que "la medida busca garantizar tanto el bienestar de los animales como la seguridad de los pasajeros".
En la circular, la dirección del Metro de Caracas habla del "riesgo de que las mascotas sufran estrés, desorientación, calor, ruidos elevados o movimientos bruscos debido a las condiciones dentro del sistema y a la cantidad de usuarios".
Además, la normativa contempla una "excepción para los animales de asistencia y perros guía debidamente certificados".
En ese contexto, la institución precisa: "Estos deben contar con su documentación vigente, identificación visible y arnés de control para poder acceder a las instalaciones".
Tras el pronunciamiento de la estatal, muchos usuarios del Metro de Caracas se mostraron indignados con la ratificación.
"Se entiende la norma, pero yo me pregunto: ¿Los buhoneros, los indigentes y los malandros para cuándo?", expresó una usuaria en la red social X.
"Cuando vendedor ambulante fastidioso, raperos que se meten con la gente, personas en situación de calle que hasta se montan orinados, ahí nadie dice nada", acotó otra usuaria, también en X.
Por su parte, otro usuario de la plataforma digital X sostuvo: "Estamos demasiado atrasados; en otros países subir a un perrito o gato es completamente normal".
En Venezuela, cabe recordar, no es tan común llevar a las mascotas a todos lados como en otros países.
Esto, debido a restricciones legales sanitarias, normativas de espacios públicos y una infraestructura urbana o de transporte menos adaptada.
El país suramericano, hasta el momento, no cuenta con la normativa conocida en otros territorios como 'pet friendly' (amigable con las mascotas), por lo que las reglas dependen estrictamente de cada institución, municipio o establecimiento.