Los cubanos se las ingenian para sobrevivir a la crisis eléctrica que se recrudece cada día con la presión de EEUU contra el régimen castrista
Seis meses luego de que el gobierno de Donald Trump bloqueara las importaciones de petróleo con el objetivo de presionar el régimen, los cubanos encontraron diferentes formas de adaptarse a la crisis energética y seguir con sus actividades cotidianas.
Ante la escasez de combustible y los prolongados apagones, la población recurrió al ingenio para buscar alternativas. Motocicletas eléctricas, baterías de litio y paneles solares hacen ahora parte de las soluciones que algunos cubanos incorporan para desplazarse, conservar energía y mantener en funcionamiento equipos básicos.
Las motocicletas eléctricas se convirtieron en un medio de transporte frente a la dificultad para conseguir gasolina. Su uso hace que los ciudadanos puedan movilizarse sin depender de forma directa de los combustibles tradicionales. No obstante, las restricciones en el suministro eléctrico representan un desafío para recargar sus baterías.
En los hogares, los sistemas de energía solar ganaron protagonismo. Los paneles dejan aprovechar las horas de sol para electricidad y almacenar parte de esa energía en baterías de litio, que después pueden usarse cuando haya apagones para poder tener encendidas las luces, cargar teléfonos y alimentar algunos equipos esenciales.
Esta adaptación de igual forma ha llevado a que los cubanos vayan por nuevas maneras de aprovechar los recursos disponibles. Las baterías portátiles se usan para almacenar energía y enfrentar los cortes eléctricos, a la vez que los vehículos eléctricos se han vuelto una opción para reducir la dependencia de un combustible cada vez más escaso.
La crisis obligó a modificar las rutinas de millones de personas. Los apagones afectan el funcionamiento de comercios, servicios y hogares, mientras que la falta de combustible hace difícil el transporte y la distribución de productos.
Frente a estas dificultades, la población desarrolló estrategias para continuar con su vida diaria. El uso de tecnologías alternativas y la reutilización de recursos disponibles se volvieron parte de una adaptación que busca disminuir el impacto de la crisis.