Miguel Díaz-Canel advirtió que ante un eventual ataque a Cuba responderán “con la fiereza heredada” y que no “habrá rendición”
Este viernes, el líder del régimen cubano, Miguel Díaz-Canel, ofreció un discurso donde decidió elegir la misma postura desafiante a la de Nicolás Maduro y expresar que el régimen no le tiene "ningún miedo” a Estados Unidos.
El dictador Díaz-Canel, empezó diciendo frente a la embajada de Estados Unidos: “Si llegáramos a ser agredidos pelearíamos con fiereza idéntica a la que nos legaron varias generaciones de bravos combatientes cubanos desde las guerras por la independencia en el siglo XIX”.
Explicó que al igual que a “la Sierra Maestra, la clandestinidad y África en el XX, hasta Caracas en este siglo XXI, no hay rendición, ni claudicación posibles, como tampoco ningún tipo de entendimiento sobre la base, la coerción o la intimidación”.
Además, sentenció que “Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política”, advierte que eso no está, “ni jamás estará en una mesa de negociaciones para un entendimiento entre Cuba y Estados Unidos, es importante que lo entiendan”.
Enfatizó que el régimen está dispuesto a dialogar siempre y cuando halla igualdad de condiciones. “Siempre estaremos dispuestos al diálogo y al mejoramiento de las relaciones entre los dos países, pero en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo”, dijo.
De igual manera, aclaró que las condiciones que impone el régimen han “sido por más de seis décadas”, aseguró que, pese a las tensiones, “la historia ahora no será diferente, al imperio que nos amenaza le decimos: Cuba somos millones, somos un pueblo dispuesto a combatir”.
Finalmente, concluyó su discurso arremetiendo contra cualquier nación que piense desafiarlos: “Si nos agreden con la misma unidad y fiereza de los 32 cubanos caídos el 3 de enero, compatriotas, marchemos unidos y ante la memoria de su heroico ejemplo juraremos patria o muerte”.