País del continente americano celebra cumbre con la Unión Europea y podría convertirse en miembro asociado del bloque: "Queremos llevar nuestra relación al más alto nivel posible"
Un país del continente americano podría convertirse en miembro socio de la Unión Europea, así lo dio a conocer la misma Ursula von der Leyen, presidente de la Unión Europea.
La Unión Europea quiere construir una alianza con Canadá que "se acerque más a la adhesión que cualquier cosa" hecha antes, declaró el jueves la jefe del bloque, Ursula von der Leyen, antes del inicio de una cumbre con el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Canadá y la UE se reúnen jueves y viernes en Montreal con miras a elevar su cooperación a un nivel sin precedentes, en un contexto de fuertes tensiones con el presidente estadounidense, Donald Trump.
"Ambos queremos llevar nuestra relación al más alto nivel posible", aseguró von der Leyen en un discurso en referencia a que Canadá podría convertirse en el "primer miembro asociado" de la Unión Europea pese a diferencias internas en el bloque sobre el uso de ese término.
El comercio se está usando como "una herramienta de presión económica", dijo la presidente de la Comisión Europea, en una aparente referencia a Estados Unidos y China.
"Estamos viendo en tiempo real cómo nuestra soberanía es atacada", declaró von der Leyen en un acto organizado por un instituto de investigación en Montreal.
Bruselas y Ottawa podrían optar por "ir por separado" o "adoptar un enfoque más estratégico con socios de confianza que afrontan los mismos desafíos", apuntó.
En medio de un conflicto comercial con Estados Unidos, Canadá se ha embarcado desde hace un año en una frenética búsqueda de nuevos socios con el fin de reducir su dependencia comercial y militar de su vecino.
Y la UE es un socio lógico para "el país más europeo de entre los no europeos", según Carney.
La UE, cuyas relaciones con Washington son igual de turbulentas, busca por su parte apoyos en su estrategia de reequilibrio entre las dos superpotencias que son China y Estados Unidos.
En septiembre, Trump había expresado su oposición a este acercamiento entre la UE y Canadá al calificarlo de "ridículo", y había llegado incluso a amenazar al bloque europeo con romper los intercambios comerciales.