¿Qué impacto tiene en Estados Unidos que Donald Trump diga que no le interesa hablar español?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un momento polémico durante la Cumbre del Escudo de las Américas celebrada en Florida al declarar frente a varios mandatarios latinoamericanos que no le interesa hablar español.
"No voy a aprender su maldito idioma, no tengo tiempo. Soy bueno con los idiomas, pero no voy a desperdiciar tiempo aprendiendo un idioma", dijo.
El comentario, que generó risas incómodas entre los participantes, ha desatado debate en redes sociales y ha sido interpretado por diversos sectores como un desaire hacia la comunidad hispanohablante.
Trump dejó claro que prefiere depender de intérpretes profesionales para sus comunicaciones con la región, mencionando como ejemplo a su secretario de Estado, Marco Rubio, hijo de migrantes cubanos y bilingüe.
La declaración cobra especial relevancia considerando que cerca de 57 millones de personas hablan español en Estados Unidos, según datos del Instituto Cervantes.
Esta cifra convierte al país norteamericano en el segundo territorio con más hispanohablantes del mundo, únicamente superado por México.
A pesar de esta realidad demográfica, Trump solo utiliza el inglés en público y ha enfatizado la importancia de este idioma en su plataforma política, llegando incluso a declararlo como idioma oficial.
Al respecto, el académico Esteban Santos calificó las declaraciones como "absolutamente antidiplomáticas", y señaló que había formas de "transmitir un deseo de querer cooperar entre iguales" sin necesidad de aprender el idioma completamente.