Revelan los síntomas que tuvo antes de morir perro rescatista en su regreso a España desde Venezuela en donde buscó sobrevivientes tras terremotos
Quino, el perro rescatista español que fue participe en las labores de búsqueda de sobrevivientes por los terremotos que sacudieron La Guaira, Venezuela, falleció el domingo 13 de septiembre en Valencia, España, luego de más de dos meses luchando contra una enfermedad de la cual su origen no se ha podido determinar. La noticia la confirmó la ONG Intervención, Ayuda y Emergencias (IAE), organización de la que hacía parte el animal.
El labrador viajó a Venezuela con su guía, el bombero valenciano Pancho Gerber, como parte del equipo de emergencia que desplegó tras los terremotos registrados el 24 de junio.
Por cerca de una semana, Quino estuvo haciendo labores de rescate entre estructuras colapsadas para hallar personas que pudiesen seguir con vida bajo los escombros. Su labor hizo que luego fuera reconocido en España por su trabajo en las operaciones de rescate.
No obstante, tras regresar a Valencia, su salud empezó a deteriorarse de manera rápida. Según reportes de medios españoles, prácticamente dos días después de retornar de Venezuela inició a presentar hemorragias, sobre todo por la nariz. Los veterinarios decidieron hacerle transfusiones y distintos tratamientos para tratar de estabilizarlo, pero los episodios aparecieron de nuevo.
En las siguientes semanas, Quino atravesó por distintos centros veterinarios y tuvo que ser sometido a varias pruebas. Especialistas desarrollaron análisis, ecografías y estudios más avanzados para tratar de hallar una explicación a su enfermedad, pero no consiguieron establecer con certeza qué estaba provocando su deterioro. Además, recibió tratamientos con corticoides y transfusiones para controlar las complicaciones.
La situación creó una campaña de solidaridad en España para apoyar a Pancho Gerber y a la organización a cubrir los gastos médicos del animal. La respuesta fue contundente y dejó reunir el dinero que se requería para realizar el tratamiento y las distintas intervenciones veterinarias.
Finalmente, el estado de Quino no mejoró. La IAE notificó que las últimas pruebas confirmaron un grave daño renal y que, pese a los esfuerzos hechos por los veterinarios y su guía, ya no había posibilidad de recuperación.