Ucrania ejecutó masivo ataque con drones a 250 kilómetros de Moscú y Rusia bombardeó una estación de tren y un barco
La guerra entre Rusia y Ucrania alcanzó este jueves un nuevo pico de intensidad con operaciones de gran escala en ambos frentes. Mientras Ucrania concretó el segundo mayor ataque con drones registrado desde el inicio del conflicto contra instalaciones estratégicas rusas.
Las fuerzas del Kremlin respondieron con intensos bombardeos dirigidos a la infraestructura ferroviaria y marítima ucraniana.
En suelo ruso, la incursión masiva provocó un incendio en la refinería petrolera de Yaroslavl, ubicada a 250 kilómetros al norte de Moscú, y dejó un saldo de cuatro personas heridas por metralla.
“En su caída, los fragmentos (del dron) alcanzaron los depósitos de la refinería. Los servicios de emergencia trabajan en la extinción del incendio”, informó el gobernador, Mijaíl Yevráyev, en su canal de Telegram.
De acuerdo con el gobernador regional, Mijaíl Yevráyev, los fragmentos de los aparatos destruidos alcanzaron los depósitos de la planta Slavneft-YANOS, una de las cinco más grandes de Rusia, con capacidad para procesar cerca de 15 millones de toneladas de crudo anuales.
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus sistemas de defensa antiaérea neutralizaron un total de 605 drones de ala fija sobre 18 regiones, la anexionada península de Crimea y los mares Negro y Azov.
A la par del golpe petrolero, Kiev volvió a fijar como objetivo la cadena del gigante de comercio electrónico ruso “Wildberries” en la región de Tver. En las últimas semanas, los ataques ucranianos han destruido más de una quinta parte de las capacidades logísticas de esta compañía en territorio ruso.
En el frente opuesto, la respuesta de Moscú no se hizo esperar. Las tropas rusas intensificaron sus ofensivas contra la logística de transporte en territorio ucraniano, y ejecutaron bombardeos directos que impactaron una estación de ferrocarril y un barco.
Estos ataques buscan paralizar el movimiento de suministros ucranianos en un momento de máxima tensión regional.
La escalada se produce además solo un día después de que el presidente Vladímir Putin ordenara la creación de un nuevo servicio especial de defensa de la retaguardia, tras la muerte de una treintena de civiles en territorio ruso por recientes ataques atribuidos a Kiev.