Cuenta regresiva para un cometa cercano a la Tierra que aparecerá solo en dos fechas y desaparecerá para siempre: cuándo pasa y cómo verlo
En enero los cielos presentarán un espectáculo astronómico gracias al paso del cometa C/2024 E1, más conocido como Wierzchos que alcanzará su máximo brillo esta temporada.
El cometa fue descubierto el 3 de marzo de 2024 por el astrónomo Kacper Wierzhós, según el Observatorio Astronómico de Quito. Su órbita es altamente inclinada y es catalogado como un cometa de largo periodo (LPC).
El Wierzchos es un cometa LPC debido a que es un cuerpo helado del sistema solar con una órbita altamente elíptica que tarda más de 200 años en dar una vuelta completa al Sol, originándose en algunas ocasiones en la remota Nube de Oort, actuando como Fósil del sistema solar primitivo debido a su composición intacta.
El acercamiento de este cuerpo celeste ha sido de manera prolongada, de acuerdo con la plataforma Starwalk, este se hizo altamente visible por primera vez a finales de 2025.
Sin embargo, al pasar los días, el cometa se acercó demasiado al Sol en el cielo y se perdió su resplandor, ahora, con un perihelio más cercano el cometa se ubicará a unos 22 grados del sol.
Según la plataforma The Sky Live, el cometa se encuentra a una distancia aproximada de 205,574,978 kilómetros de la Tierra, su Ascensión Rectal actual es de 20h 50m 11s y su Declinación es de -39° 44’ 26”.
Observación del cometa Wierzchos
La fecha para observar el paso cercano del cometa será el 20 de enero de este año, según plataformas espaciales, se ubicará sobre el horizonte suroccidental.
Los pronósticos indican que su brillo podría ser de magnitud 5, lo que facilitará la observación con binoculares en los cielos oscuros y despejados, no obstante, con su paso cambiante expertos hacen advertencias cautelosas que sugieren que su “brillo máximo" podría ser de magnitud 8, lo que significa que requerirá binoculares más grandes o un telescopio modesto”.
Mas tarde, el cometa tendrá una leve aparición el 17 de febrero, pero solo para el hemisferio norte, finalmente científicos esperan que se desvanezca a una magnitud de 9, aun visible en los cielos.