El lamentable origen del coral mortífero que prolifera en las costas de Venezuela

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El lamentable origen del coral mortífero que prolifera en las costas de Venezuela

Los pescadores lo habían visto en los estados Sucre y Anzoátegui, pero ahora ocupa otros estados: Carabobo, Nueva Esparta y Aragua.

Unomia Stolonifera o Xenia sp. es un mortífero coral que prolifera en las cosas de Venezuela de manera preocupante desde hace varios años, causando enormes daños a la vida submarina y amenaza irreversiblemente a otras especies de coral y a los peces.

El fotógrafo de la AFP, Yuri Cortez, viajó a las costas del estado Aragua para documentar el avance de este coral, encontrando una escena devastadora: bordea toda la playa de Valle Seco en Choroní, una de las más populares de todo el país.

“Una sombra serpentea a través de las aguas turquesas de una playa en Venezuela, un signo de la expansión explosiva de un coral blando del Indo-Pacífico en aguas del Caribe, considerada por los expertos como una de las invasiones marinas más mortíferas del mundo”, dice la reseña del fotógrafo en la agencia francesa.

El invasor se adhiere a seres vivos, rocas o fondos marinos con su alta capacidad para reproducirse sexual y asexualmente, así como para adaptarse a diferentes ambientes y temperaturas.

De acuerdo a una información publicada por el Ministerio de Ecosocialismo en 2021, las autoridades estaban desarrollando junto al Instituto Nacional de Parques (Inparques) para “monitorear y combatir los efectos perjudiciales del coral exótico”, pero la evidencia deja claro que sigue su avance.

Las propias autoridades admiten su infeliz origen: fue introducido ilegalmente con fines comerciales en Mochima, un paradisíaco ecosistema marino de más de 94.000 hectáreas entre los estados de Anzoátegui y Sucre.


“Llegó ilegalmente, a causa del acuarismo ilícito, sembrándose en el mar con fines comerciales hace varios años en el país, sin permisología, ni normas de bioseguridad, lo que trajo consigo una invasión exógena que está afectando la diversidad biológica marina de la zona nororiental del país”, dice una nota de prensa del Ministerio de Ecosocialismo.

El investigador de la Fundación La Tortuga de la UDO, Juan Ruiz, ha dicho que la especie invasora y depredadora de otros corales, se propaga a través de las redes de pesca tipo chinchorro.

"Cada vez que son trasladadas de un lugar a otro transportan los pólipos del coral blando que quedan enredados en la malla. La consecuencia es la dispersión rápida y su crecimiento y expansión explosivos".

Los pescadores lo habían visto diseminado en aguas de los estados Sucre y Anzoátegui, pero ahora ocupa otros estados: Carabobo, Nueva Esparta y Aragua.


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