La NASA detecta en Marte evidencias de un antiguo delta fluvial que da nuevos detalles sobre la posibilidad de vida pasada o presente en el planeta rojo
Utilizando un radar de penetración terrestre, el rover Perseverance de la NASA detectó restos subterráneos de un antiguo delta fluvial en Marte, en una de las evidencias más antiguas obtenidas hasta ahora que muestran cómo fluía el agua en la superficie del vecino planetario de la Tierra.
Los investigadores afirmaron que el vehículo explorador de seis ruedas reveló características geológicas de hasta 35 metros de profundidad mientras recorría 6,1 kilómetros de terreno dentro del cráter Jezero, un área en el hemisferio norte de Marte que estuvo inundada de agua y que albergó una antigua cuenca lacustre hace mucho tiempo.
La misión Perseverance identificó sedimentos estratificados y superficies erosionadas indicativas de un entorno deltaico, un depósito de sedimentos a gran escala con forma de abanico que se forma en el punto donde un río desemboca en una masa de agua mayor, como un lago.
Estimaron que el delta, ahora enterrado, data de hace cerca de 3.700 o 4.200 millones de años. Marte, al igual que la Tierra, se formó hace aproximadamente 4.500 millones de años, lo que significa que dicho delta existió en una etapa relativamente temprana de su historia.
Los investigadores afirmaron que este delta es anterior a una formación superficial similar cercana llamada Delta Occidental, que data de hace aproximadamente 3.500 a 3.700 millones de años.
El Experimento de Imágenes por Radar del Subsuelo Marciano (RIMFAX por sus siglas en inglés) del rover envía pulsos de radar hacia abajo y registra los que rebotan en las estructuras subterráneas, lo que permite crear un mapa tridimensional del subsuelo.
Los nuevos hallazgos se basan en los datos más profundos recopilados hasta la fecha por RIMFAX, obtenidos entre septiembre de 2023 y febrero de 2024, durante un período de 250 días marcianos.
Dado que el agua se considera crucial para la posibilidad de que haya existido vida en Marte en el pasado, o que exista en el presente, la creciente evidencia de su pasado húmedo resulta de particular interés.
Marte, ahora frío y desolado, tuvo hace mucho tiempo una atmósfera más densa y un clima más cálido, lo que permitió la existencia de agua líquida en su superficie.
"A partir de las características cartografiadas por RIMFAX, creemos que el cráter Jezero albergó un antiguo entorno rico en agua, capaz de preservar biofirmas, que existía antes de la formación del delta occidental de Jezero", dijo la científica planetaria de la UCLA, Emily Cardarelli, miembro del equipo científico de Perseverance y autora principal de la investigación publicada el miércoles en la revista Science Advances.
Una biofirma, cabe resaltar, se refiere a la evidencia química o física que indica una vida pasada o presente.
En la Tierra, los deltas de los ríos son lugares que concentran sedimentos y crean nichos favorables para la vida microbiana.
El año pasado, los científicos anunciaron que una muestra de roca obtenida por la sonda Perseverance en el cráter Jezero contenía una posible biofirma que sugería la presencia de vida microbiana antigua, aunque los minerales de la muestra también pueden formarse mediante procesos no biológicos. La roca data de hace aproximadamente entre 3.200 y 3.800 millones de años.
Desde 2021, el proyecto Perseverance ha estado explorando el cráter Jezero. Los científicos creen que los cauces de los ríos se desbordaron por la pared del cráter y crearon un lago.
"Marte es diverso, y cada misión de los rovers revela una pieza más de su enigmático pasado y del desarrollo inicial de nuestro vecino rocoso", indicó Cardarelli.