Laboratorio espacial buscará acelerar tratamientos contra el Alzheimer mediante IA y microgravedad
La startup británica Mass Balance dio un paso muy importante en la investigación biomédica al lanzar un laboratorio químico autónomo a la órbita terrestre con el objetivo de estudiar proteínas relacionadas con el envejecimiento y enfermedades neurodegenerativas.
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De acuerdo con un reportaje publicado por la periodista Isabella Ward en WIRED, el experimento quiere aprovechar las condiciones de microgravedad para información imposible de obtener en laboratorios convencionales y utilizarla para entrenar modelos de inteligencia artificial capaces de acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos.
El dispositivo tiene un tamaño muy similar al de una naranja o manzana y fue enviado al espacio a bordo de una misión de SpaceX. Comenzará a realizar experimentos químicos de manera totalmente autónoma.
Durante todo el tiempo que pase en órbita analizará el comportamiento de proteínas desordenadas, un tipo de moléculas cuya estructura cambia de forma constante y ha sido vinculada con enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson y algunos tipos de cáncer.
Según explica WIRED, comprender la forma en que estas proteínas se pliegan, interactúan y evolucionan sigue siendo uno de los mayores desafíos de la biología moderna. En la Tierra, la gravedad influye en muchos procesos físicos y químicos, mientras que en el espacio las condiciones de microgravedad permiten observar fenómenos con un nivel de detalle que no puede alcanzarse en laboratorios tradicionales.
El laboratorio transmitirá continuamente los datos obtenidos a la Tierra. E sa información alimentará modelos de inteligencia artificial diseñados para predecir el comportamiento de estas proteínas con mayor precisión.
Los investigadores esperan que, gracias a estos modelos, sea posible reducir significativamente el tiempo necesario para identificar nuevas moléculas con potencial terapéutico y desarrollar medicamentos más eficaces para enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
La empresa asegura que este tipo de plataformas también permitirá disminuir los costos de la investigación farmacéutica. En lugar de depender exclusivamente de ensayos prolongados en laboratorios terrestres, los científicos podrán utilizar datos obtenidos en el espacio para mejorar las simulaciones computacionales y optimizar el diseño de nuevos compuestos antes de iniciar las pruebas clínicas.
El proyecto forma parte de una tendencia creciente que busca convertir la órbita terrestre en un nuevo entorno para la investigación biomédica. En los últimos años, diversas compañías han comenzado a explorar las ventajas de fabricar materiales y realizar experimentos en condiciones de microgravedad, aprovechando que algunos procesos químicos y biológicos se desarrollan de forma distinta fuera del planeta.
Aunque todavía se trata de una tecnología nueva, los responsables de Mass Balance están seguros de que este laboratorio representa el comienzo de una nueva generación de investigación farmacéutica espacial.
Si los resultados cumplen las expectativas, los datos obtenidos podrían contribuir a comprender mejor las enfermedades asociadas al envejecimiento y acelerar el descubrimiento de tratamientos que actualmente tardan años en desarrollarse.