Revelan la millonaria cifra que ahorraría Colombia si apuesta por los vehículos eléctricos

Transporte

Revelan la millonaria cifra que ahorraría Colombia si apuesta por los vehículos eléctricos

Carro eléctrico - Foto Canva de referencia
Un informe de Carbon Tracker reveló también que la venta de vehículos de combustión interna compromete a Colombia a décadas de mayor demanda de combustibles y daños ambientales.

La continua dependencia de Colombia de los vehículos con motor de combustión interna (ICE, por sus siglas en inglés) estaría generando pasivos económicos a largo plazo y aumentando la exposición a combustibles refinados importados, según un informe de Carbon Tracker.

El transporte representó el 75% del consumo de petróleo en Colombia en 2023 con más del 25% proveniente de importaciones, de acuerdo con el informe.

VEA TAMBIÉN

“La inteligencia artificial puede ser superhéroe o supervillano para la sostenibilidad”, advierte Sergio Rengifo

o

Bajo un escenario de continuidad de las tendencias actuales, Colombia podría gastar hasta US$226.000 millones en importaciones de combustibles para el transporte por carretera hasta 2050, lo que equivale a 1,9 veces el presupuesto nacional de 2025.

Más allá de los ahorros económicos directos, acelerar la electrificación del transporte fortalecería la resiliencia macroeconómica de Colombia al reducir la exposición a los volátiles precios globales del petróleo y limitar la salida de divisas asociada a la importación de combustibles, dice Carbon Tracker.

Dado que Colombia depende de precios internacionales que no controla, sigue siendo vulnerable a choques externos que impactan directamente los costos de los hogares y la estabilidad fiscal nacional.

La electrificación, mientras tanto, ofrece una vía hacia una mayor seguridad energética al trasladar la demanda del transporte hacia electricidad generada localmente.

De esa manera, reitera el informe, se aprovecharía el abundante potencial de energías renovables del país, en particular su base hidroeléctrica y la creciente capacidad solar y eólica, para reemplazar la dependencia de combustibles fósiles importados.

En contraste, una transición acelerada hacia vehículos eléctricos de batería (BEV) evitaría el uso de 600 millones de barriles equivalentes de petróleo (BOE) hasta 2050 y generaría aproximadamente US$40.000 millones en ahorros por importaciones de combustible.

La electrificación, según Carbon Tracker, también representa una oportunidad estratégica para que Colombia alinee sus políticas internas con su liderazgo internacional en la eliminación progresiva de los combustibles fósiles.

Como país anfitrión de la primera conferencia global sobre transición de combustibles fósiles, avanzar en movilidad eléctrica envía una señal contundente de que Colombia no solo promueve el cambio a nivel global, sino que también lo implementa localmente.

En suma, el informe sostiene que la continuidad en la venta de vehículos de combustión interna compromete a Colombia a décadas de mayor demanda de combustibles, mayores costos en salud y daños económicos relacionados con el clima.

Carbon Tracker estima además que cada vehículo nuevo de gasolina o diésel vendido actualmente añade costos significativos a lo largo de su vida útil para el Gobierno: cerca de US$6.000 por automóvil particular, US$120.000 por camión mediano, US$278.000 por camión pesado y US$350.000 por bus.

Al mismo tiempo, el informe sitúa la oportunidad de Colombia en el contexto del mercado global: la expansión manufacturera de China ha contribuido a reducir los costos de las baterías en más de un 80% desde 2013, al tiempo que mejora la disponibilidad de modelos y las cadenas de suministro.

VEA TAMBIÉN

Superó todas las metas: el caso de un centro comercial en Sudamérica que redefine la sostenibilidad en la región

o

Para economías emergentes como Colombia, se trata de algo que está convirtiendo a la movilidad eléctrica en una alternativa cada vez más accesible y asequible.


Más noticias