Rusia y Estados Unidos realizan con éxito importante misión: imágenes de un lanzamiento que da continuidad a la cooperación entre estos dos países
Rusia reanudó este martes sus vuelos tripulados desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán, lanzando exitosamente a tres tripulantes con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI) desde una plataforma de lanzamiento que había permanecido fuera de servicio durante meses tras sufrir daños significativos en su último lanzamiento tripulado.
El astronauta estadounidense Anil Menon y los cosmonautas rusos Pyotr Dubrov y Anna Kikina despegaron a las 14:47 GMT a bordo de la nave espacial Soyuz MS-29 desde la plataforma 31 del cosmódromo, marcando un hito importante en la colaboración espacial entre Rusia y Estados Unidos.
La tripulación alcanzó la órbita aproximadamente 10 minutos después del despegue, iniciando un viaje de tres horas hasta el laboratorio espacial, donde se acoplaron exitosamente a las 17:56 GMT.
La misión, denominada Expedición 75, tiene prevista una duración de ocho meses en la estación orbital del tamaño de un campo de fútbol. Para Menon, de 49 años, este representa su primer vuelo espacial, agregando un capítulo personal notable a una misión ya histórica por sus circunstancias.
El lanzamiento tuvo una significancia diplomática particular, siendo presenciado tanto por el director de Roscosmos, Dmitry Bakanov, como por el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
La presencia de Isaacman marcó un momento excepcional, convirtiéndose en el primer administrador de la NASA en visitar la base de lanzamiento rusa desde 2018.
Las tensiones derivadas de la guerra entre Rusia y Ucrania habían impedido en gran medida que Bill Nelson, director de la NASA durante la administración del presidente Joe Biden, participara en este tipo de encuentros.
Isaacman, conocido multimillonario y astronauta privado, tiene una conexión personal con Menon. En 2024, Isaacman voló en una cápsula de SpaceX durante la misión Polaris Dawn, un viaje espacial privado que incluyó paseos espaciales y en el que participó Anna Menon, esposa de Anil Menon e ingeniera de SpaceX, junto con otras dos personas. Esta misión privada fue financiada por el propio Isaacman.
La plataforma 31 de Baikonur había quedado gravemente dañada durante su último lanzamiento tripulado, dejando fuera de servicio la única base de lanzamiento de Moscú capaz de albergar tripulaciones durante varios meses.
Rusia logró reparar la infraestructura dañada y realizó un lanzamiento de prueba en marzo con una misión de carga no tripulada a la EEI, antes de autorizar el regreso de vuelos tripulados desde esta histórica plataforma.
Este lanzamiento representa un paso importante en la continuidad de la cooperación espacial internacional, demostrando que incluso en tiempos de tensiones geopolíticas, la exploración espacial mantiene su capacidad de unir esfuerzos entre naciones.