De estrella del fútbol a orador evangélico: así es la nueva vida de Dani Alves tras salir de prisión
La vida de Dani Alves ha cambiado de manera radical, en un giro que pocos habrían imaginado.
Quien durante años fue reconocido como el futbolista más famoso de la historia, hoy vuelve a ocupar titulares internacionales por una razón completamente ajena al deporte.
Después de protagonizar uno de los procesos judiciales más mediáticos de los últimos años, el brasileño reapareció públicamente en una faceta inesperada: como predicador de la fe cristiana.
Tras recuperar su libertad, Alves decidió alejarse de los lujos y del fútbol profesional para dedicar su vida al protestantismo evangélico.
Con el paso del tiempo, dejó de ser un asistente más de su congregación y pasó a convertirse en orador de encuentros religiosos multitudinarios en Europa, entre ellos el evento The Change Madrid.
En las últimas horas, un fragmento de una de sus intervenciones se viralizó en redes sociales. Con un micrófono en la mano, el exfutbolista compartió un testimonio que rápidamente generó reacciones divididas.
Durante su mensaje, Alves comparó los años de éxito y fortuna que vivió como estrella del fútbol con los catorce meses que pasó en el centro penitenciario Brians 2. Sus palabras no tardaron en convertirse en el centro de la conversación:
"Yo ganaba millones de euros gracias a Dios y al fútbol, pero en la prisión, ganando 113 euros, yo era más feliz que ganando millones. Antes jugaba fútbol y luego estaba en la prisión limpiando la casa. Pero tenía a mi Padre (Dios) conmigo. Entonces yo decía: ¿Qué valen millones de euros sin el Padre?", dijo.
El exlateral derecho del Barça, entre otros clubes, no ha vuelto a jugar desde enero de 2023, cuando fue despedido por el club mexicano Pumas a raíz del caso que desembocó en una condena por la justicia española en primera instancia por violación, que posteriormente fue anulada.
Dani Alves fue acusado de haber violado a una joven durante la noche del 30 al 31 de diciembre de 2022 en la zona VIP de una discoteca de Barcelona, algo que siempre negó, alegando una relación sexual consentida, tras haber cambiado, sin embargo, varias veces de versión.
En el momento de la anulación de su condena, Dani Alves estaba en libertad condicional tras haber pasado 14 meses en prisión.