Uruguay no tuvo suerte frente a la sorprendente Arabia Saudita que logró sostener el empate en el Mundial
Uruguay debutó este lunes ante la selección de Arabia Saudita y pese a tener el rótulo de favorito en el encuentro, se vio sorprendido por su rival que abrió el marcador finalizando el primer tiempo y le puso trabajo a la celeste que logró la igualdad por intermedio de Araujo en el cierre del partido; incluso, mereció mejor suerte.
Los sauditas hicieron enmudecer a los numerosos aficionados uruguayos en el Hard Rock Stadium de Miami al abrir el marcador con un disparo del central Abdulelah Al Amri (41').
Un gol del extremo Maximiliano Araújo en el minuto 80', en pleno acoso de Uruguay, hizo pensar en una victoria para la selección sudamericana, pero una gran actuación del portero saudita, Mohamed Al Owaiss, ató el empate para los suyos.
Tras el empate de España (0-0) contra Cabo Verde en el primer partido del grupo H, Uruguay pareció querer demostrar uno de los tópicos del fútbol: nunca es fácil debutar en un Mundial.
Los hombres de Marcelo Bielsa pagaron cara una mala primera parte en la que estuvieron casi irreconocibles: imprecisos, lentos y sobre todo faltos de intensidad.
Enfrente, Arabia Saudita, bien juntas las líneas, supo cerrarse atrás y aprovechar los 10 últimos minutos del primer tiempo para amenazar con poner su grupo patas arriba.
Tras el descanso, un Uruguay mucho más parecido a sí mismo, entró a morder y sometió a su rival a un asedio permanente.
El delantero Matías Viñas lo intentó una y otra vez sin acierto, ayudado por el extremo Agustín Canobbio, sustituto de un Darwin Núñez desaparecido.
La Celeste lo intentó por tierra y por aire, y tras el gol de Araújo, atento para cazar un rechace tras un testarazo de Viñas, parecía tener la victoria al alcance.
Pero una gran actuación de Al Owaiss, un muro frente a los disparos de Brian Rodríguez y Federico Valverde en los minutos finales, lo impidió.