Mientras el dólar se sitúa en 827,73 bolívares a tasa BCV, Delcy Rodríguez afirma que Venezuela "lidera el crecimiento económico en América Latina"
Este jueves, durante un recorrido por la planta de la fábrica de cosméticos Valmy, en Caracas, la jefe encargada del régimen venezolano, Delcy Rodríguez, aseguró que el crecimiento económico del país, correspondiente al segundo trimestre de este año, se situó en 7,14%.
A su vez, quien hoy lidera la "administración interina" de Venezuela indicó que la nación suramericana se posiciona "a la cabeza de la región en materia de expansión económica".
"Hoy estamos frente a una industria en plena recuperación, pero esa recuperación se da en el marco del crecimiento económico de Venezuela, un crecimiento económico que lidera la región, América Latina", mencionó Rodríguez.
"Son números que nos permiten entender que vamos por el camino correcto, y que las políticas diseñadas y los acuerdos firmados buscan consolidar este crecimiento económico", añadió.
Al margen de estas declaraciones, el dólar oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) cotiza en 827,73 bolívares y el euro en 963,21 bolívares.
El bolívar (moneda venezolana) continúa depreciándose de forma sostenida frente a dos de las divisas más influyentes del mundo.
Las estimaciones de los analistas financieros sitúan el precio del dólar oficial del BCV en 1.100 bolívares para diciembre de 2026, dependiendo de la presión fiscal y el flujo de ingresos petroleros.
Expertos en materia económica detallan que la inflación interanual en Venezuela se mantiene entre las más altas del mundo.
La tasa BCV es el tipo de cambio oficial de las divisas (como el dólar y el euro) frente al bolívar venezolano, publicado diariamente por el Banco Central de Venezuela.
Este valor es el promedio ponderado de las operaciones de las mesas de cambio de la banca nacional, la cual controla el régimen venezolano, actualmente en cabeza de Delcy Rodríguez.
Otro punto que abordan los expertos en cuanto a la economía de Venezuela es que esta ha sufrido una contracción histórica superior al 75% de su Producto Interno Bruto (PIB) en comparación con su pico en 2012, acompañada de procesos de hiperinflación, la destrucción del poder adquisitivo del bolívar, la ruina de la industria petrolera y un éxodo migratorio masivo.