Estuvimos en la audiencia por nuevos cargos contra Maduro y Cilia Flores: el depuesto dictador sonriente y su esposa con la voz quebrada

Nicolás Maduro

Estuvimos en la audiencia por nuevos cargos contra Maduro y Cilia Flores: el depuesto dictador sonriente y su esposa con la voz quebrada

Los cargos de tortura se suman a una acusación sustitutiva que ya incluía delitos previos por narcotráfico y narcoterrorismo.

Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores se declararon no culpables este martes ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York de los cargos de conspiración para cometer tortura, en una audiencia histórica que marca la primera vez que el depuesto dictador venezolano comparece ante la justicia estadounidense por este delito específico.

La audiencia tuvo lugar ante el juez Alvin Hellerstein en la Corte Federal de Manhattan, donde ambos acusados rechazaron formalmente los señalamientos presentados por la Fiscalía de Estados Unidos.

VEA TAMBIÉN

Nicolás Maduro y Cilia Flores se declararon no culpables de los nuevos cargos por torturas ante tribunal de Nueva York

o

Los cargos de tortura se suman a una acusación sustitutiva que ya incluía delitos previos por narcotráfico y narcoterrorismo.

Según el expediente judicial presentado por el Departamento de Justicia estadounidense, Maduro impartía "órdenes específicas" para intensificar el sufrimiento de personas bajo custodia del régimen venezolano.

Además, la fiscalía recopiló testimonios de nueve víctimas que dan cuenta de métodos de tortura aplicados durante décadas en Venezuela.

El documento describe diversos métodos empleados, incluyendo golpizas, descargas eléctricas, asfixias y amenazas directas contra familiares de prisioneros políticos. Algunos testimonios describen a un Maduro "apretando el puño para presionar" su poder sobre las víctimas, en gestos que los fiscales caracterizan como propios de un régimen dictatorial.

NTN24 estuvo en la audiencia:

NTN24 conoció que, en la audiencia, Nicolás Maduro rechazó categóricamente las acusaciones de tortura en su contra, mostrando una actitud firme y decidida durante la lectura de cargos.

El depuesto dictador venezolano calificó el proceso como una "acusación infundada" basada en falsos testimonios.

VEA TAMBIÉN

“La pareja diabólica sentada ante el juez”: así se vive el ambiente en el Tribunal donde comparecen hoy Maduro y Cilia

o

La declaración de inocencia de Maduro ante el tribunal del Distrito Sur de Manhattan contrastó notablemente con la actitud de su esposa, Cilia Flores, quien presentó visibles signos de afectación emocional.

El enviado especial de NTN24 Roberto Macedonio conoció de primera mano detalles que ocurrieron durante la comparecencia y lo que Maduro le dijo al juez:

"Rechazo las acusaciones en todas sus partes, las he leído, las he leído en español, lo he consultado con mi abogado y solo puedo rechazar estas acusaciones".

Maduro Moros mostró una postura respetuosa con el tribunal, sin gritos ni comportamientos inadecuados, a diferencia de audiencias anteriores. Incluso llegó a sonreír a su abogado en varios momentos de la comparecencia.

Cuando intentó continuar hablando después de declararse inocente, el juez Hellerstein le interrumpió indicándole que era el turno de Flores.

La situación de Cilia Flores fue notablemente diferente. La esposa de Maduro apareció "venida a menos", con la voz quebrada en múltiples ocasiones al dirigirse al magistrado.

Su declaración fue breve: "Soy completamente inocente. Soy no culpable", le dijo al juez Hellerstein.

Por primera vez en una audiencia conjunta, Maduro y Flores mantuvieron una breve interacción en el tribunal.

VEA TAMBIÉN

"Significa justicia": integrante de Vente Venezuela sobre nueva comparecencia de Maduro y Flores

o

Aunque no estaban sentados juntos (separados por sus respectivos abogados en la misma mesa), intercambiaron aproximadamente tres palabras de forma discreta, ante las cuales Flores asintió. El contenido de esa conversación no pudo ser determinado.

Maduro insistió ante el juez que los testimonios en su contra son falsos y que ya tuvo conocimiento de ellos en el pasado. Esta argumentación forma parte de su estrategia de defensa frente a los cargos de tortura que enfrenta en la justicia estadounidense.

Al finalizar la audiencia, Maduro saludó con la mano al juez Hellerstein al abandonar la sala. El magistrado, que lo miraba directamente, no devolvió el gesto al exmandatario venezolano, manteniendo la formalidad judicial característica de estos procedimientos en el sistema de justicia de Estados Unidos.

Ambos acusados mantienen su derecho a la defensa mientras el proceso judicial continúa en la Corte Federal de Manhattan, en un caso que sienta precedente en la persecución de violaciones a derechos humanos cometidas por funcionarios extranjeros.

Más noticias